Acetona en los niños
La acetona es una sustancia que se produce en el organismo de los niños cuando disminuyen sus reservas de azúcar por el ayuno o una infección, que también puede ser un signo de diabetes. Conoce sus síntomas y tratamiento.

Síntomas de la acetona en los niños y tratamiento y prevención

Actualizado: 11 de septiembre de 2019

Los cuerpos cetónicos se eliminan a través de la respiración y en la orina. Por tanto, cuando la cetona está elevada se puede detectar su presencia en la respiración y también midiéndola en la orina a través de tiras reactivas (disponibles en la farmacia).

Los niños con cetona elevada tienen un olor del aliento muy reconocible, como de manzanas ácidas (hay incluso quienes dicen que es típico de las manzanas tipo reineta). A mayor nivel de cetona en sangre, más característico es el olor. Ante la duda, se puede también detectar la presencia de los cuerpos cetónicos en la orina (lo que llamamos cetonuria), mediante unos sticks que pueden comprarse en la farmacia.

La cetona, en pequeñas cantidades, no suele ser nociva, pero al irse incrementando en sangre (recordemos que se trata de un ácido), puede alterar el pH normal del organismo, produciéndose lo que se llama acidosis metabólica, con el pH más bajo de lo normal, dificultándose por tanto el correcto funcionamiento del organismo.

Mal aliento como consecuencia de la acetona en los niños

Además del olor característico del aliento, los síntomas de que un niño presente acetona en su organismo que puede producir son:

  • Vómitos: la cetona incrementa la sensación de náuseas y vómitos, los cuales a su vez inducen hipoglucemia, que incrementa la producción de cetona, generándose así un círculo vicioso.
  • Signos de deshidratación: ojos hundidos, saliva espesa, mucosas secas…
  • Dolor abdominal.
  • Cefalea.
  • Respiración más rápida: el organismo intenta eliminar el exceso de cetona a través de la respiración, por lo que cuando hay acidosis se incrementa la frecuencia respiratoria como mecanismo de compensación.

Tratamiento y prevención de la acetona en los niños

El mejor tratamiento de la acetona en los niños es una buena prevención, y por eso los pediatras recomendamos llevar siempre una dieta equilibrada, evitando las grasas excesivas y los azúcares simples y refinados. Nunca hay que eliminar de la dieta de los niños los hidratos de carbono de absorción lenta (harinas, pan, cereales, pasta…) porque son su principal medio de reserva de hidratos de carbono. Cuando los niños tienen fiebre o están inapetentes hay que proporcionarles siempre líquidos azucarados para evitar que pasen muchas horas de ayuno.

Tratamiento de la acetona en los niños

Por regla general, no es necesario acudir al médico en los casos más leves. Ante la sospecha de aumento de cetona, se deben administrar al niño líquidos azucarados en pequeñas cantidades, unos 5 ml cada 5-10 minutos, para ir elevando poco a poco los niveles de glucosa en sangre y que el organismo deje de utilizar las grasas.

No es recomendable dar mucho líquido de golpe, porque puede inducirse el vómito y reactivar el círculo vicioso. Lo ideal es hacerlo en forma de sueros hiposódicos (se compran en la farmacia), aunque puede darse también agua con azúcar o zumos de frutas. Aunque en algunos lugares aún se tiene la creencia popular de que es bueno darle a los niños agua con bicarbonato, hay que recalcar que esto no está recomendado en ningún caso.

Cuando vuestro hijo presente signos de deshidratación (ojos hundidos, mucosas secas, decaimiento, somnolencia excesiva, respiración rápida), o no tolere los líquidos por vía oral, se deberá acudir al médico para evaluar la situación, ya que en ocasiones se pueden requerir líquidos por vía intravenosa (o en los casos más graves, descartar el debut de una diabetes).

Creado: 11 de septiembre de 2019

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