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Dieta y nutrición
Melón, el refrescante rey del verano
Estrella de las frutas de verano junto a su prima lejana la sandía, el melón endulza nuestros postres con su sabor, nos ayuda a hidratarnos con su alto contenido en agua y a refrescarnos cuando aprieta el calor.
Escrito por Raquel Bernácer, Dietista-nutricionista

Cómo comprar un melón; conservación y usos en la cocina

Familia en el mercado eligiendo un melón

En el supermercado, lo mejor es elegir los melones más pesados para su tamaño

Al igual que otros muchos vegetales, el melón es un fruto de una planta trepadora que se cultiva a ras de suelo, por lo que es importante lavarlo bien con agua caliente y jabón antes de abrirlo, puesto que la superficie de la corteza puede estar contaminada con microbios y tierra.

Es importante recoger el melón en su punto de maduración para disfrutar de su sabor dulce. Cuando vayamos a la compra, lo mejor es elegir los melones teniendo en cuenta estos aspectos:

  • Tamaño: más pesados para su tamaño (igual que con la sandía). 
  • Color: con poco o ningún color verde en la piel.
  • Tacto: que cedan un poco al apretarlos por los extremos del tallo y de las flores. Si cede demasiado y los dedos quedan pegajosos, es que está pasado.
  • Olor: los melones de verano deben tener un aroma agradable, pero los de invierno poco o ninguno.
Cómo comprar melón

Para conservarlos, es recomendable dejarlos unos pocos días en la nevera, cubiertos con un film transparente si están abiertos, ya que el fuerte olor que desprende puede impregnar otros alimentos. Es posible congelarlo, cortado a trozos y sin la cáscara, obteniendo así un delicioso y refrescante postre que encantará a los más pequeños.

Usos del melón en la cocina

El melón es una fruta con pocas recetas clásicas, a parte del famoso entrante melón con jamón. La forma tradicional de comerlo es directamente a tajadas, como fruta, y es como mejor se puede disfrutar de su sabor, sin ningún elemento que nos distraiga. Sin embargo, en el pasado era habitual aliñarlo con aceite y sal cuando salía pepino, una estupenda manera de no tirar el melón y aprovecharlo aunque no tenga el sabor dulce que esperábamos.

Otras formas interesantes de comer el melón es troceado a dados, espolvoreado con pimienta y con un poco de foie a la plancha, en ensalada con apio picado y naranja, o con menta y pepino en forma de sopa.

Hay que recordar que el melón contiene una enzima llamada cucumisina, con capacidad de digerir las proteínas, por lo que difícilmente podremos hacer una gelatina de melón a no ser que inactivemos previamente la enzima con calor.

Actualizado: 21 de Septiembre de 2017

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