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Kañiwa, una semilla con múltiples propiedades
La kañiwa es un pseudocereal rico en fibra, proteínas vegetales, calcio, hierro y omega 3, de la misma familia que la quinoa y también apto para celíacos. Conoce sus propiedades saludables y por qué incluirla en tu dieta.
Escrito por Leire Moneo, Periodista experta en alimentación

Qué es la kañiwa, propiedades y composición nutricional

Kañiwa

La kañiwa es una semilla rústica y milenaria con origen en los Andes.

La kañiwa se abre paso, y con mucha fuerza, entre la lista de nuevos (aunque mal llamados) súper alimentos que bien merece la pena descubrir e introducir en nuestra despensa. En concreto, se trata de un pseudocereal, es decir, una semilla rústica y milenaria con propiedades de grano, que posee importantes ventajas para la salud.

La kañiwa, al igual que la quinoa y el amaranto, pertenecen a la misma familia botánica (Amaranthaceae), de ahí que su valor nutricional sea similar, aunque se trata de especies diferentes, por lo que esta semilla es incluso capaz de superar a sus otras hermanas gracias a su potencial nutritivo.

Aunque pueda resultar algo desconocido todavía en Europa, lo cierto es que no se trata de un alimento nuevo. Todo lo contrario, ya que en Sudamérica es un producto muy común y muy bien valorado desde hace ya tiempo.

Origen de la kañiwa: dónde se cultiva

Para descubrir el origen de la kañiwa debemos viajar hasta los Andes, “concretamente a las zonas más altas de Perú y Bolivia, a orillas del río Titicaca, con una altitud de entre 3.800 y 4.100 metros sobre el nivel del mar”, asegura Nerea Segura, dietista-nutricionista y vocal del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Euskadi (Codine). Es allí donde crece y se cultiva este pseudocereal que se caracteriza por una gran resistencia a la climatología adversa, lo que le permite adaptarse fácilmente a cualquier otro entorno. “Por ello, es apto para cultivarse a nivel local, lo que permite realizar un consumo de kilómetro cero y así respetar el medio ambiente”, añade Segura.

Kañiwa
La kañiwa puede crecer en múltiples entonos debido a su resitencia a climas adversos. 

Este alimento ya existía cuando llegaron los conquistadores españoles a tierras americanas. “Sin embargo, como curiosidad sabemos que los españoles prohibieron su cultivo y su consumo por el significado religioso que tenía en el imperio Inca”, relata Segura, quien recuerda que “era un alimento básico en la dieta indígena, por lo que pasó a considerarse ‘comida de pobres’ y dedicarse a forraje para los animales. De esta manera, se sustituyó por otros cereales ahora más extendidos como el trigo, el maíz y el arroz”.

Gran potencial nutricional

La kañiwa pertenece a la misma familia botánica que la quinoa, de ahí que su valor nutricional sea muy similar. Sin embargo, lo cierto es que las bondades de la kañiwa son incluso superiores, ya que en ella destacan algunas propiedades que la quinoa no posee. “Es un alimento muy pequeño, pero nutricionalmente puede considerarse muy grande, ya que presenta un elevado contenido en aminoácidos de alta calidad. Además, es rico en proteínas vegetales, minerales como calcio y hierro, ácidos grasos omega 3 y una cantidad destacable de vitaminas del grupo B”, apunta Itziar Digón, psicóloga nutricionista.

Kañiwa
Muchos conocen a la kañiwa como 'quinoa baby' por sus similaridades.

Sin embargo, tal y como resalta Segura, no sería justo hablar de súper alimento: “simplemente es otro producto a tener en cuenta para incrementar la variedad y la calidad de la dieta, pero un único alimento por sí solo no sirve de nada. Lo importante es combinarlo dentro de un estilo de vida saludable para poder hablar de salud de forma integral”.

Composición nutricional de la kañiwa

La composición nutricional de la kañiwa, presentada de forma integral, muestra las bondades de este pseudocereal por cada 100 gramos de producto:

  • 63% de carbohidratos, lo que significa algo menos que otros granos similares.
  • Entre 16 y 19% de proteínas, lo que le aporta un alto valor biológico, mejor que el de otros cereales.
  • 10% de fibra, dato superior al de la quinoa, y similar al trigo integral.
  • 7,6% de grasas, lo que supone una cantidad superior a otros cereales, aunque lo más destacado es que principalmente son grasas insaturadas, es decir, omega 6, 9 y 3 (citados de mayor a menor contenido).

Actualizado: 29 de Junio de 2018

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