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Berenjena, versatilidad en la cocina
La berenjena está deliciosa horneada o a la plancha, pero esta hortaliza tiene otras muchas posibilidades en la cocina: desde un guiso o una crema, a un saludable paté. Conoce sus propiedades nutricionales y cómo prepararla.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana
Berenjena

Actualizado: 05 de Noviembre de 2019

La berenjena es un vegetal muy característico, tanto por su sabor, como por su textura esponjosa. Se trata del fruto comestible de una planta que lleva su mismo nombre, aunque su nombre científico es Solanum melongena. Tiene una piel lisa cuya tonalidad varía en función de la variedad, siendo las más conocidas la de piel negra o morada.

Su tamaño también oscila desde las variedades de berenjena más pequeñas y de forma más redondeada, de unos cinco o diez centímetros –y que son las que comúnmente vemos en preparaciones encurtidas­–, hasta las más grandes que pueden alcanzar los 30 centímetros. Su origen lo situamos en el sureste de la India hace más de 4000 años. Después, y de forma paulatina, se fue extendiendo su cultivo por otros países como China –que en la actualidad es el mayor productor mundial– , Japón y el área mediterránea.

Es un alimento saludable y poco calórico, ya que más del 90% del fruto es agua. En cuanto a sus propiedades nutricionales, contiene (en orden de proporción) hidratos de carbono, fibra, proteínas y grasas. Si nos centramos en sus micronutrientes, minerales como el potasio (214 mg/100 g), el fósforo (21,4 mg/100g) y el magnesio (12 mg/100 g), y vitaminas como el ácido fólico (18 mcg/100 g) y la vitamina C (6 mg/100 g), son sus principales aportes.

No se debe consumir la berenjena cruda porque contiene un compuesto químico llamado solanina, que en elevadas cantidades es perjudicial para el ser humano

Respecto a los beneficios que puede reportarnos el consumo de berenjena, conviene recordar que los alimentos por sí mismos no deben ser etiquetados como alimentos imprescindibles o como superalimentos. Desde The European Food Information Council (EUFIC) advierten que cuando se trata de garantizar una ingesta equilibrada de nutrientes para una buena salud “necesitamos aumentar el rango de alimentos saludables en nuestras dietas, en lugar de centrarnos únicamente en un puñado de alimentos que se consideran súper”. Esto, según la organización, se refiere a que debemos incluir una mayor cantidad y variedad de frutas y verduras. Ni más, ni menos.

La berenjena en la cocina, cómo prepararla

La berenjena contiene un compuesto químico llamado solanina, que en elevadas cantidades es perjudicial para el ser humano. Es por ello que se recomienda que sea consumida cocinada (frita, al horno, hervida, o al vapor), y nunca cruda, porque la cocción inactiva la mencionada sustancia. Es cierto que la cantidad que debemos ingerir de este compuesto químico debe ser alta para que realmente podamos hablar de toxicidad, y además su sabor en crudo tampoco es agradable, por lo que no debería presentar mayor problema.

Mujer cocinando unas berenjenas

En principio no es necesario preparar la berenjena de forma especial antes de cocinarla, más allá de lavarla bien y cortarla después en función del tipo de plato que vayamos a elaborar. Antiguamente, debido al intenso amargor que tenía este fruto, algunas personas preferían reducirlo lo máximo posible; para ello bastaba con cortar la berenjena en discos y dejarla a remojo unos minutos en agua fría y sal. Después se escurría bien, se secaba con un poco de papel o un trapo limpio, y ya estaba lista para cocinar. Las variedades de berenjenas actuales han reducido muchísimo ese gusto amargo, por lo que no es necesario realizar este paso previo si nos somos demasiado sensibles.

Usos culinarios de la berenjena

La berenjena es un alimento muy versátil, que ofrece prácticamente los mismos usos culinarios que cualquier otra hortaliza, salvo por lo recomendable de evitar su consumo en crudo –por la mencionada toxicidad de la solanina–. No es necesario quitar la piel de la berenjena, pues es firme y queda bien tras el cocinado. Tampoco hay una forma de corte idónea, basta con quitar el tallo y después cortar en discos, tacos, bastones, o láminas.

Estos son algunos de los platos, recetas o preparaciones con berenjena que nos dan un ejemplo claro de su versatilidad y de cómo podemos utilizarla en la cocina:

  • Berenjena al horno

    Berenjena asada al horno

    Es una de las opciones más extendidas en la cocina. Se puede hornear junto a otras hortalizas cortadas en pequeños dados – conocido como corte en brunoise–, añadiendo un poco de aceite de oliva virgen, sal al gusto, y las especias que más nos gusten. El comino, el orégano y la pimienta siempre son una buena opción para aliñar la berenjena.

  • Berenjena plancha

    Berenjena a la plancha

    Parece la opción más fácil, pero tiene también su letra pequeña para que no nos queden demasiado secas, ni absorban demasiado aceite. Si las remojamos previamente unos minutos en agua y sal, las berenjenas no sólo se ablandan (lo que aligera el cocinado), sino que al haber absorbido parte del agua (por su textura esponjosa), al llevarlas a una sartén con un poco de aceite, se podrán cocinar a la plancha sin mayor problema. Mejor en este caso si las cortamos en discos. Después, se puede añadir sal al gusto y especias si se desean.

  • Berenjena frita

    Berenjena frita

    Es un plato bastante sencillo y rápido. Basta con cortar la berenjena (mejor en bastones o discos), pasarla por harina y sal y freírla en una buena sartén con aceite abundante cuando esté caliente. Lo más recomendable es ir sacando las porciones de berenjena y disponerlas en un papel de cocina para que vayan soltando el aceite sobrante. Quedan muy bien adornadas con un poco de miel por encima.

  • Berenjena guisos

    Berenjena en guisos

    A cualquier guiso podemos añadirle berenjena. Quedan especialmente buenas acompañadas de cebollas, patatas, tomates y un poco de pimentón. A partir de aquí las posibilidades son infinitas, ya que a las verduras podemos añadirles legumbres o proteína animal, bien sea carne, o pescado.

  • Crema de berenjena

    Crema de berenjena

    No hay mucha diferencia entre esta y cualquier crema vegetal. Basta con lavarla, cortarla en dados, e introducirla en una olla junto con las hortalizas que más nos gusten para acompañarla. El puerro y la cebolla son buenos compañeros para este viaje. Se añade agua hasta cubrir, un chorro de aceite de oliva y sal. Se lleva a ebullición durante unos veinte minutos, y después se deja enfriar un poco. Se tritura, y listo. Se puede aumentar la cremosidad añadiendo un poco de leche de vaca, o cualquier bebida vegetal sin azúcar añadido.

  • paté de berenjena

    Paté de berenjena

    También conocido como baba ganush, es muy similar al clásico humus de garbanzos. Básicamente consiste en berenjena previamente horneada, que es triturada junto a un poco de limón, sal, y algunas especias como el comino o el pimentón. Se puede acompañar de unos bastones de zanahoria, o untar en un pan integral. Es una opción estupenda como picoteo en sustitución de otros productos menos recomendables.

Orla

Receta de paté de berenjena: baba ganush casero

El paté de berenjenas o baba ganush es un plato muy popular en la cocina mediterránea. Se trata de un recurso bastante económico y sencillo de preparar, que consta principalmente de berenjenas asadas mezcladas con jugo de limón, aceite de oliva, ajo, tahini, pimentón dulce y comino. Es ideal para tomar mojando bastones de pepino, zanahoria o apio o, si se prefiere, untado en un buen pan integral. Os contamos a continuación cómo hacerlo paso a paso. Con las cantidades de ingredientes que os proponemos salen entre cuatro y seis raciones, todo dependerá del uso que le demos.

Receta paté de berenjenas
Ingredientes:
  • 2 berenjenas.
  • 1 cebolla dulce.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 cucharada de comino molido.
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen.
  • 1 limón.
  • 2 cucharadas de tahini.
  • 2 cucharadas de pimentón dulce.
Preparación:

1. Elegimos dos berenjenas con la piel firme. Las lavamos (no es necesario quitar la piel) y las cortamos en cuadrados no muy grandes. Cortamos también la cebolla y lo cocinamos todo en una sartén amplia con el aceite de oliva virgen.

Receta paté de berenjena
2. Cuando tenemos lista la verdura (veremos que está blanda y con un color dorado), la sacamos y la disponemos en un bol para añadir el resto de ingredientes: el ajo, el jugo del limón, el comino, la sal, el pimentón y el tahini. Mezclamos todo muy bien.
Receta paté de berenjena
3. Por último, trituramos hasta lograr una pasta suave y bien integrada, y servimos. Podemos mojar bastones de hortalizas o pan, o untar el paté sobre rebanadas de pan o pan de pita.
Receta paté de berenjena

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