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Nucala, para tratar el asma grave en niños, ya disponible en España

Los niños y adolescentes –entre seis y 17 años de edad– que padecen asma grave eosinofílica no controlada, podrán ser tratados a partir de ahora con el fármaco biológico mepolizumab (Nucala), que reduce las exacerbaciones.
Escrito por: Eva Salabert

17/09/2019

Niño con problemas de asma

Mepolizumab (Nucala) se ha convertido en la primera terapia biológica anti-IL5 que ha sido aprobada en Europa para el tratamiento del asma grave no controlada de tipo eosinofílico en pacientes pediátricos (niños y adolescentes entre seis y 17 años). Este fármaco se une a la interleucina 5 (IL-5), que desempeña un importante papel en la regulación de la función de los eosinófilos, que son células inflamatorias involucradas en el asma.

En algunas personas con asma los eosinófilos –un tipo de glóbulos blancos– pueden provocar inflamación en los pulmones, y dificultar así la respiración, aumentando el riesgo de que sufran un ataque de asma o exacerbación, experimentando dificultades para respirar, sibilancias, tos, opresión en el pecho y agravamiento de la función pulmonar. Según los estudios, alrededor del 60% de los pacientes con asma grave presentan una inflamación eosinofílica de las vías respiratorias.

El asma es la enfermedad crónica más habitual en la población infantil y casi el 10% de los niños con esta enfermedad padece asma grave

Cuando se trata de una exacerbación grave, el afectado puede necesitar tratamiento con corticosteroides por vía oral, o incluso asistencia médica urgente o ingreso hospitalario. En los niños, la administración de corticosteroides orales tiene más efectos secundarios, y estos son más graves, por lo que disponer de un medicamento biológico que evite estos problemas resulta muy beneficioso.

La eficacia y seguridad de Nucala ya se había probado en adultos

La eficacia y seguridad de Nucala como tratamiento complementario de mantenimiento para los pacientes con asma grave eosinofílica ya se habían comprobado en los adultos. Este fármaco –desarrollado por GSK– mejora la calidad de vida –evaluada gracias al Cuestionario Respiratorio de St. George–, y la función pulmonar medida como FEV1 previa al empleo del broncodilatador, una forma estándar de medir la función pulmonar que usan los médicos.

El asma es la enfermedad crónica más habitual en la población infantil, explica el Dr. José Valverde, Jefe de Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Santa Lucía de Cartagena, que añade que casi el 10% de los niños con esta enfermedad que acuden a las Unidades de Neumología y Alergología pediátricas en España padece asma grave, y en uno de cada cuatro de estos pacientes el asma no está controlada, por lo que disponer de una nueva terapia para controlar la patología supone una gran ventaja y puede evitar problemas en el desarrollo de la función pulmonar de los menores, previniendo patologías como la EPOC cuando lleguen a adultos.

La Comisión Europea ha autorizado la comercialización de dos nuevas presentaciones del fármaco: pluma y jeringa precargada, y se podrá administrar en el hogar del paciente si se lo ha prescrito su médico, pero la versión liofilizada original también continuará disponible, por lo que los especialistas podrán decidir la más indicada para cada paciente.

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