Nueva pauta para tratar niños con síndrome inflamatorio multisistémico

La OMS ha emitido nuevas directrices sobre el tratamiento de niños con síndrome inflamatorio multisistémico asociado con COVID-19, a los que recomienda usar corticosteroides para abordar esta secuela que acarrea problemas cardíacos.

24/11/2021

Pauta para tratar niños con síndrome inflamatorio multisistémico

La OMS ha publicado hoy directrices actualizadas sobre el tratamiento del síndrome inflamatorio multisistémico en niños asociado con COVID-19 (MIS-C), una secuela que puede llegar a dañar gravemente el corazón de los pequeños afectados, y hacerles necesitar ser monitorizados de por vida.

El MIS-C es una afección poco común pero grave en la que los niños con COVID-19 desarrollan inflamación que afecta a diferentes órganos del cuerpo. Los niños con esta afección necesitan atención especializada y es posible que deban ser ingresados ​​en cuidados intensivos. Aunque el MIS-C es una afección grave, con la atención médica adecuada, los niños con esta afección se recuperan.

En niños hospitalizados de 0 a 18 años que cumplen con una definición de caso estándar para MIS-C, la OMS sugiere el uso de corticosteroides en lugar de IVIG

La OMS describió por primera vez esta afección en mayo de 2020 y proporcionó una definición clínica preliminar.

Las pautas actualizadas de la OMS recomiendan el uso de corticosteroides en niños hospitalizados (de 0 a 18 años) con esta afección, además del tratamiento y la atención de apoyo. Esta recomendación surge tras la disponibilidad de tres estudios observacionales, que agruparon datos de 885 pacientes en total.

Poca certeza en el beneficio de los corticosteroides

Estos tres estudios analizaron los efectos de estas tres comparaciones:

  1. agregar corticosteroides a la terapia con inmunoglobina intravenosa (IgIV) en comparación con la IgIV sola;
  2. corticosteroides en comparación con IgIV;
  3. agregar corticosteroides a la IGIV en comparación con los corticosteroides solos

Y para todos los resultados priorizados, incluida la muerte, necesidad de ventilación mecánica invasiva dos días después del inicio del tratamiento, necesidad de apoyo hemodinámico dos días después del inicio del tratamiento, dilatación de la arteria coronaria, disfunción ventricular izquierda aguda 2 días después del inicio del tratamiento y reducción de la fiebre 2 días después del inicio del tratamiento, la evidencia fue de certeza muy baja.

En cualquier caso, por todo ello se trata de una recomendación condicional, ya que como la propia OMS advierte en su guía, “no está tan claro si los beneficios superan claramente los inconvenientes. Esto significa que la mayoría de los pacientes elegirían el tratamiento recomendado. Sin embargo, hay una elevada posibilidad de variabilidad en las preferencias individuales”.

En general, los niños siguen teniendo un riesgo bajo de desarrollar COVID-19 grave o crítico, pero al igual que los adultos, ciertas afecciones subyacentes hacen que los niños sean más susceptibles a enfermedades graves. Las más comúnmente notificadas de estas afecciones son la obesidad, la enfermedad pulmonar crónica (incluido el asma), las enfermedades cardiovasculares y la inmunosupresión.

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