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Crean un implante quirúrgico pediátrico que crece con el niño

Un prototipo de implante cardíaco pediátrico podría ahorrar numerosas intervenciones quirúrgicas a los niños afectados por patologías del corazón, y abre la puerta a la creación de implantes para otras partes del cuerpo.
Niño con problemas cardíacos

El fin del implante es reducir las cirugías que se realizan en un niño con defectos en la válvula cardíaca.

19 de Octubre de 2017

Investigadores procedentes de tres instituciones americanas de gran prestigio, Harvard Medical School, Boston Children's Hospital y Brigham and Women's Hospital, han desarrollado un implante quirúrgico pediátrico para el corazón que crece a medida que lo hace el paciente. Al acomodarse al crecimiento, el implante está destinado a reducir el número de cirugías que se deben realizar en un niño con defectos en la válvula cardíaca. La publicación Nature Biomedical Engineering ha informado de esta innovación.

En la actualidad, los niños con válvulas cardíacas mitral y tricúspide defectuosas deben someterse a una cirugía en la que se instala un implante correctivo. El problema, sin embargo, es que los niños crecen, el corazón aumenta de tamaño, y requieren de varias intervenciones quirúrgicas adicionales a lo largo de su vida para poder colocar un implante más grande. Sin embargo, el nuevo implante, orientado a la anuloplastia de válvula tricúspide y mitral, y que fue creado a partir de modelos matemáticos y experimentos ex vivo utilizando corazones de cerdos, daría un giro completo a la situación, ya que se adaptaría al crecimiento del órgano sin que afecte a su funcionamiento.

El implante, orientado a la anuloplastia de válvula tricúspide y mitral, se adaptaría al crecimiento del corazón del niño sin que afectara a su funcionamiento

Consta de dos elementos: un núcleo de macromoléculas y una manga tubular trenzada, que se alarga en respuesta a las fuerzas de tracción que ejerce el tejido al crecer. Ese concepto de alargamiento ya existe en la naturaleza, y lo vemos en la capacidad que tiene el pulpo para estirar las patas hasta tres veces más allá de su longitud inicial gracias a las fibras cruzadas de tejido conectivo, similares a una trenza.

Dado que los implantes y dispositivos médicos rara vez se diseñan pensando en los niños y, como resultado, casi nunca se adaptan al crecimiento de los tejidos, la creación de este implante abre el camino a que los desarrolladores de dispositivos médicos trabajen en implantes para otras partes del cuerpo con ese mismo concepto de adaptación. Por el momento, la compañía de dispositivos biomédicos CryoLife es la encargada de llevar a cabo la investigación preclínica para desarrollar el prototipo de implante para la reparación de válvulas cardíacas pediátricas en seres humanos.

Un descubrimiento para el corazón de los niños inspirado en un juego

La trampa para los dedos china es un juego basado en un tubo trenzado en el que los niños introducen los dedos índices. Cuanto más esfuerzo hace el niño por escapar, más le aprieta la trampa. ¿El truco para poder escapar? Acercar los dedos hacia el centro, de manera que se afloje la apertura. El mecanismo de este ingenioso juego es precisamente el que inspiró a los creadores del implante, quienes lo trasladaron a la biotecnología que ha dado lugar al dispositivo que podría no sólo salvar vidas, sino mejorar de manera considerable la calidad de vida de los pacientes que necesitan un implante para poder vivir.

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Salud en cifras

5%
de reducción de la vacunación del sarampión en niños de 2 a 11 años puede triplicar su incidencia en estas edades
'Fuente: 'Universidad de Stanford y Escuela de Medicina Baylor (Estados Unidos)''