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Aconsejan no comer carne de caza a causa del plomo

Cazador

09 de Mayo de 2012

El plomo es un metal que puede ser tóxico para el organismo humano, y que está presente en la carne de animales que han sido cazados utilizando munición de plomo. De acuerdo a un informe presentado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), altos niveles de plomo en la sangre se han relacionado con una disminución del coeficiente intelectual y el rendimiento cognitivo en los niños de menos de siete años y, en el caso de los adultos, también implica riesgos para la salud, y afecta especialmente a la función renal.

Por este motivo, desde el Ministerio de Sanidad se ha hecho pública una recomendación para que las mujeres embarazadas, aquellas que hayan planeado quedarse embarazadas y los niños menores de seis años, eviten consumir carne procedente de caza silvestre, y los adultos limiten también su consumo a una ración semanal de unos 150 gramos.

En un niño una cantidad de plomo que no resulta dañina para un adulto podría perjudicar el desarrollo de su sistema nervioso

Estas recomendaciones son similares a las que ya divulgó la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria en el año 2009, y los expertos de la agencia que han elaborado un informe sobre el tema, se basan en que los restos de plomo no se pueden eliminar con total seguridad de la carne, y que ciertos colectivos –como las embarazadas y los niños pequeños– son particularmente sensibles a sus efectos tóxicos. En un niño, por ejemplo, una cantidad de plomo que no resulta dañina para un adulto podría perjudicar el desarrollo de su sistema nervioso.

Antonio Pla Martínez, coordinador del estudio, explica que no pretenden ser alarmistas, y que ingerir este tipo de carne esporádicamente no representa un peligro, pero que es mejor tomar precauciones al respecto. La AESAN también sugiere que se debería sustituir la munición de plomo por la de acero, pero esto supone un problema económico porque la mayoría de las escopetas de caza no admiten este tipo de munición que, además, también es más cara que la de plomo.

Investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han realizado diversos análisis en laboratorio para determinar la cantidad de plomo presente en la carne de caza. En uno de los estudios, cuyos datos se publicaron en ‘PloS ONE’ en 2011, observaron que más de la mitad de las muestras analizadas (el 54,7%) contenían una cantidad de plomo que superaba a los límites fijados para la carne de granja. En algunos casos, además, comer 200 gramos de la carne examinada hubiera supuesto superar la ingesta máxima de plomo recomendada para una semana.

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