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Dieta y nutrición
La dieta del verano
En cuanto el calor aprieta estamos más tiempo fuera de casa, nos apetecen alimentos fríos y no queremos pasarnos el día cocinando. Toma nota de nuestros consejos para comer sano estas vacaciones.
Escrito por Adriana Hernández, Periodista experta en nutrición y vida sana

Dieta de verano fresca, ligera y nutritiva

El verano no sería lo mismo sin esas canciones pegadizas y de dudosa calidad que suenan a todo tren en los mercadillos y bares de playa. Si atendemos a sus títulos, no siempre nos aconsejan bien con lo que debe ser la alimentación en verano: la mayonesa; el chiringuito o la barbacoa, son algunos ejemplos.

Siguiendo esta senda, un error muy frecuente en esta época, especialmente entre la gente joven, es el de recurrir casi a diario a la comida basura, al ser más barata y rápida. Sin embargo, existen muchas alternativas deliciosas, frescas y saludables y que permiten alimentarse correctamente sin dejar huella en tu bolsillo.

Necesidades nutricionales durante el verano

Además, durante el verano hace más calor, el sol tiene más potencia y, en el caso de que tengas la suerte de estar a pie de playa, la humedad también es mayor. Todos estos cambios hacen que tu organismo transpire más para regular la temperatura, lo que conlleva una pérdida de agua y sales minerales, y causa un ritmo basal más lento, por lo que hay un gasto menor de energía.

Para suplir toda la pérdida de agua y sales minerales es importante hidratarse bien, reponiendo líquidos de forma constante, e ingerir alimentos ricos en vitaminas, aminoácidos y minerales, que ayudarán a que tu cuerpo tenga toda la fuerza necesaria para soportar la época estival. Una mala hidratación puede conllevar serios problemas de salud, desde un golpe de calor hasta la formación de cálculos renales.

Ya sea para comer fuera de casa, bajo el fresquito de un ventilador o al sol playero las opciones para comer bien y cenar ligero y no acabar el verano con unos kilillos de más por culpa de los malos hábitos son numerosas. Sólo debes concienciarte de que es posible alimentarte de otra manera, adaptándote al ritmo y condiciones climáticas de las vacaciones sin renunciar a la salud y el paladar.

Para ello, desde Webconsultas te proponemos varias opciones, desde ensaladas a sopas y cremas frías, sin olvidar la fruta y algún que otro capricho. Toma nota de cómo conseguirlo con nuestra dieta de verano.

Actualizado: 1 de Agosto de 2017

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'Fuente: 'VI Reunión Científica de Ginecología Privada (GINEP)''