22 de mayo de 2012
Las Navidades son dulces y calóricas, sí, pero ¿por qué no te rebelas contra todo ello? Opta por cuidar de los tuyos y que recuerden tus comidas o cenas no sólo como las más deliciosas, sino también como las más sanas. Es una buena forma de pensar en el bienestar de los demás y en su salud. Y lo mismo te debes aplicar a ti mismo, no te vamos a decir que hagas dieta en estas fechas, sería absurdo y difícil de cumplir, pero sí que cuides lo que comes y cuánto comes.
Sé el primero en comprar. Anticípate a los demás y sorprende a la cajera del supermercado cuando te vea llenar tu cesta con productos típicamente navideños, pero a un precio apto para todos los bolsillos. Las compras navideñas te pueden salir bastante más baratas si elaboras un presupuesto previo, compras con antelación, incluyes en los menús alimentos básicos y le sacas partido al congelador. El sabor de los productos congelados será casi idéntico al de los alimentos frescos, no así su precio, que será mucho más reducido. Dada la gran oferta que tenemos hoy en día en las grandes superficies y en los pequeños comercios, podemos encontrar productos congelados y de buena calidad, con lo que podremos adelantarnos a las fechas más conflictivas y ahorrarnos unos euros.
Además, de mirar por nuestra cuenta bancaria, es importante evitar compras apresuradas y que luego puedan pasar factura a nuestra salud.
“Parte importante de la gente que sigue la dieta Dukan nunca se recuperará de sus efectos negativos"
25% de los pacientes ingresados en un hospital corren riesgo de desnutrición
En España es frecuente que los pacientes hospitalizados presenten desnutrición, lo que según los expertos dificulta su recuperación, retrasa el alta, provoca reingresos, y eleva la tasa de mortalidad.
Fuente: Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC)
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