El estilo de vida materno predice el riesgo cardiovascular del hijo

Un estilo de vida cardiosaludable de la madre tiene un impacto significativo sobre sus hijos, que pueden vivir hasta 9 años más libres de enfermedad cardiovascular que aquellos cuyas madres tienen peores hábitos de vida.
Escrito por: Eva Salabert

06/11/2020

Salud cardiovascular materna

Los hijos de mujeres que llevan un estilo de vida saludable para el corazón viven 9 años más libres de enfermedades cardiovasculares, que los individuos cuyas madres tienen un estilo de vida poco saludable, según revela una investigación publicada en European Journal of Preventive Cardiology, que ha sido realizada por científicos estadounidenses.

Los investigadores examinaron a 1.989 hijos que al inicio del estudio tenían una media de 32 años de edad, 1.989 madres y 1.989 padres. La salud cardiovascular de madres y padres se calificó en base al cumplimiento de siete factores: no fumar, tener una dieta saludable, realizar ejercicio físico, un índice de masa corporal normal, niveles de presión arterial, colesterol en sangre y glucosa en sangre.

La mala salud cardiovascular materna se asoció al doble de riesgo de enfermedad cardiovascular de aparición temprana en los hijos

Se establecieron tres categorías de salud cardiovascular: mala (0 a 2 factores logrados), intermedia (entre 3 y 4), e ideal (de 5 a 7). Además, se evaluó la asociación entre la salud cardiovascular de los padres y cuánto tiempo vivieron sus hijos sin desarrollar patología cardiovascular, y se evaluaron los vínculos entre cada par; es decir, madre-hija, madre-hijo, padre-hija y padre-hijo.

La salud cardiovascular de la madre influye en la de su hijo

Tras realizar un seguimiento durante 46 años (entre 1971 y 2017), se comprobó que los hijos cuyas madres tenían una salud cardiovascular calificada como ideal vivieron nueve años más libres de enfermedad cardiovascular que aquellos cuyas madres tenían mala salud cardiovascular (27 frente a 18 años, respectivamente).

Los hijos varones se vieron más afectados por un estilo de vida poco saludable de sus madres que las hijas

La mala salud cardiovascular materna se asoció al doble de riesgo de enfermedad cardiovascular de aparición temprana, en comparación con la salud cardiovascular materna ideal. Sin embargo, la salud del corazón paterna no tuvo un impacto estadísticamente significativo sobre el tiempo que los descendientes vivieron sin enfermedad cardiovascular.

Otro de los hallazgos fue que los hijos varones se vieron más afectados por un estilo de vida poco saludable de sus madres que las hijas. El Dr. James Muchira de la Universidad Vanderbilt (Nashville) y la Universidad de Massachusetts (Boston) lo ha atribuido a que los hombres suelen tener hábitos de vida menos sanos, lo que empeora la situación aún más. Este experto añade que las personas que heredan un riesgo de enfermedad elevado de su madre pueden reducirlo haciendo ejercicio y comiendo bien porque, si no lo hacen, dicho riesgo podría multiplicarse.

Los autores del trabajo han declarado que si las madres padecen diabetes o hipertensión durante el embarazo, esto puede afectar a sus hijos a una edad muy temprana y que, por el contrario, una salud cardiovascular óptima en las mujeres en edad reproductiva y las que son madres de niños pequeños es un factor con la potencialidad de alterar el traspaso intergeneracional de patología cardiovascular prevenible.

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