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Más riesgo de autismo o TDAH si el hermano mayor tiene el trastorno

Los niños con un hermano mayor con autismo o TDAH tienen más probabilidades de presentar ambos trastornos, ya que estos comparten factores de riesgo genéticos e influencias biológicas.
Escrito por: Eva Salabert

12/12/2018

Hermano mayor de un niño autista

Los científicos saben desde hace tiempo que los niños con un hermano mayor diagnosticado de autismo presentan más riesgo de tener trastorno del espectro autista (TEA) también ellos, pero una nueva investigación que se ha publicado en JAMA Pediatrics ha comprobado que esta asociación también se produce en el caso del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

En concreto, los investigadores descubrieron que las probabilidades de ser diagnosticado con algún trastorno del espectro autista eran 30 veces superiores en los hermanos menores de niños con TEA, y 3,7 veces mayores para recibir un diagnóstico de TDAH. En el caso de que el hijo mayor tuviera TDAH había 13 veces más probabilidades de que el menor recibiera este mismo diagnóstico, y 4,4 veces más de que le diagnosticaran un trastorno autista, siempre en comparación con los pequeños que no tenían un hermano mayor con este tipo de trastornos.

Los hermanos menores de niños con autismo tenían 3,7 veces más probabilidades de ser diagnosticados de TDAH

Para llegar a estas conclusiones, los autores del trabajo, liderados por Meghan Miller, profesora asistente en el Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento y en el Instituto MIND de la Universidad de California Davis (EE.UU.), analizaron los datos de 730 hermanos menores de niños con TDAH, 158 hermanos menores de niños con TEA, y 14.287 hermanos menores de niños sin estos diagnósticos.

Dos trastornos con muchas posibilidades de ser hereditarios

El estudio avala la hipótesis de que TEA y TDAH comparten influencias biológicas y factores de riesgo genético y, por lo tanto, pueden ser hereditarios, y sus hallazgos sugieren que sería conveniente que las familias que ya tengan un hijo al que se le haya diagnosticado TEA o TDAH consultaran a su médico para que comprobase si sus hijos menores presentan síntomas de ambos trastornos.

La posibilidad de detectar precozmente el TDAH y el TEA ayudaría a mejorar las terapias y la calidad de vida de los afectados y aunque, como ha explicado Miller, todavía no se dispone de métodos adecuados para evaluar el TDAH a edades muy tempranas, su equipo investiga ahora para identificar marcadores precoces de TDAH y autismo en bebés y niños pequeños que tengan un hermano mayor diagnosticado, ya que ellos tienen un mayor riesgo.

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