18 de mayo de 2012
A la hora de hablar del té, resulta casi imprescindible detenerse en su origen. Procede del sur y este de Asia y está asociado a las milenarias culturas china y japonesa. También hay que mencionar, en este sentido, a India que es, hoy en día, uno de los principales exportadores de esta planta, sobre todo de la variedad de té negro.
Se trata de un arbusto (Camellia sinensis) cuyas hojas varían su composición y sus características según la edad que tengan. También influye en el tipo de té el momento en el que se realice su recolección y, tras ésta, el proceso de tratamiento que se lleve a cabo hasta obtener distintos grados de oxidación. Todo ello, unido, da lugar a las distintas clases de tés que conocemos: verde, rojo, blanco, negro, amarillo y azul.
Es importante aclarar que, aunque es común hablar de la teína, en realidad sus hojas lo que contienen es un compuesto químico formado principalmente por cafeína. En este sentido, no hay que olvidar que se trata de una sustancia alcaloide que estimula el sistema nervioso central y que aumenta la presión sanguínea, razón por la cual se recomienda un consumo moderado para las embarazadas o las personas que padecen de hipertensión.
"La privación de sueño resulta incompatible con la vida."
25% de la población soporta niveles de ruido superiores a lo permitido
Por cada decibelio que se supera el umbral de los 65 máximos recomendables se aumentan los problemas vasculares, de tensión, psiquiátricos, de audición e incluso las posibilidades de sufrir un ictus.
Fuente: 'Ruido y salud'
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