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Dieta y nutrición
Helados saludables
Los helados apetecen en cualquier época del año, pero las temperaturas elevadas animan aún más a disfrutar de este delicioso alimento. Descubre de qué están hechos, cuáles son los más saludables, y las últimas novedades.
Escrito por Adriana Hernández, Periodista experta en nutrición y vida sana

Tipos de helado

Tipos de helado

Los helados de base láctea aportan proteínas de alto valor biológico, grasas y azúcares.

La dietista-nutricionista Leticia Heras nos da una alegría al comentar que “no existen alimentos buenos o malos y, por ello, el helado puede tener cabida dentro de nuestra dieta”. Eso sí, “el consumo deberá ser ocasional y moderado, a la vez que hay que incluirlo dentro de una dieta variada y equilibrada”. Ahora que respiramos un poco más tranquilos, veamos de qué se componen estos alimentos:

Helados de base láctea

Helados de leche
Los helados elaborados con leche son un aporte extra de energía.

Por norma general, se elaboran con leche, huevos, azúcar, y aromas naturales. De ahí que su composición nutricional radique, principalmente, en el aporte de energía, proteínas de alto valor biológico, grasas y azúcares (añadidos y el propio de la leche). Aunque también encontramos un hueco para minerales como el calcio, el fósforo y vitaminas, entre las que destaca la B2 o riboflavina.

Resulta difícil establecer un cálculo exacto de cuántas calorías nos aportan, ya que el resultado dependerá mucho de los ingredientes que contenga, especialmente de la cantidad de leche, azúcar, huevos y añadidos o extras (chocolate, caramelo, sirope, frutos secos…). Pero “si nos queremos hacer una idea, un helado equivaldría, en calorías, a tres vasos de leche”, explica el periodista especializado en salud, Ramón Sánchez Ocaña.

Helados de agua

Helados de agua
Los polos que contienen frutas son ideales para los niños.

Son otra opción también refrescante y que pertenece al catálogo de los clásicos, hablamos de los sorbetes, polos y granizados. La diferencia con los anteriores es que en lugar de tener como componente básico la leche o sus derivados, se hacen con agua, a la que se le añade azúcar y zumos de fruta. “Su valor nutricional, por lo general, es inferior al de los anteriores salvo que contengan una cantidad significativa de azúcar añadido, fruta y derivados, lo que determinará el aporte final”, aclara la dietista Leticia Heras.

Pueden presentarse en un bloque con una forma determinada como es el polo, dársele consistencia de helado cremoso, lo que le sucede al sorbete o añadirle un volumen apreciable de hielo muy picado para que sea un granizado. Si te gusta contar calorías, debes saber que “el sorbete y el polo tienen menos calorías que el helado, ya que sólo se cuenta la proporción de azúcar que contiene, por lo que suelen situarse en torno a un 15 por ciento del valor total”, explica Sánchez Ocaña.

Actualizado: 25 de Agosto de 2017

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