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Revisiones en niños con riesgo de uveítis evitarían la pérdida visual

Oftalmólogos y reumatólogos pediátricos recomiendan programas de cribado oftalmológico en los niños con riesgo de uveítis no infecciosa para evitar las graves complicaciones oculares que puede provocar, incluida la ceguera.
Escrito por: Caridad Ruiz

02/01/2019

Niña realizándose una revisión oftalmológica

El diagnóstico y el tratamiento precoz de la uveítis no infecciosa en niños puede evitar secuelas oftalmológicas importantes, y por eso los oftalmólogos y reumatólogos pediátricos de Andalucía, reunidos hace unos días en la “Jornada sobre uveítis no infecciosas en pediatría”, en Sevilla, aconsejan que se realicen revisiones periódicas y programas de cribado en los menores diagnosticados de alguna enfermedad reumatológica que conlleve un riesgo de uveítis, con el fin de detener lo antes posible la inflamación y que no se produzcan complicaciones.

La uveítis no infecciosa, es decir, la inflamación de la úvea, la capa vascular del ojo, es una enfermedad que si no se trata a tiempo en los niños puede ser la causa de hasta el 15% de las pérdidas visuales totales. La artritis idiopática juvenil (AIJ) es la patología autoinmune asociada con más frecuencia a la uveítis: entre el 10 y el 30% de los niños con AIJ presentan este problema oftalmológico. La dificultad de su diagnóstico precoz radica en que la uveítis en los niños no siempre presenta síntomas porque la inflamación es imperceptible.

Las graves secuelas que pueden aparecer si no se trata a tiempo son sinequias, cataratas, queratopatía en banda, e incluso ceguera. A veces, las complicaciones son irreversibles. No obstante, para prevenir estas secuelas hoy existen protocolos para el seguimiento y el tratamiento de la uveítis pediátrica elaborados entre oftalmólogos y reumatólogos, y en 2008 se creo la “Guía para el manejo de pacientes con uveítis asociada a la AIJ”, de la Sociedad Española de Reumatología Pediátrica (SERPE), que ha tenido diferentes actualizaciones.

La uveítis no infecciosa pediátrica se asocia a la artritis idiopática juvenil, una enfermedad autoinmune

Más riesgo de uveítis en niñas menores de seis años con AIJ

Los oftalmólogos recomiendan que a los niños con AIJ se les someta a revisiones periódicas, en función de la edad en la que el pequeño empezó a padecer la enfermedad reumatológica, cómo evoluciona en el tiempo, el tipo de afección que presenta, y algunos factores serológicos como la existencia de anticuerpos antinucleares. Los expertos afirman que las niñas menores de seis años que padecen AIJ con anticuerpos antinucleares positivos son las que más riesgo tienen de desarrollar una uveítis, y por eso en estos casos aconsejan que las revisiones oftalmológicas se realicen cada tres meses, aunque no se aprecien síntomas.

Para tratar la uveítis no infecciosa en niños, lo primero que se intenta es rebajar la inflamación con corticoides orales, tópicos –en forma de gotas oculares–, o intravenosos cuando la enfermedad ha adquirido cierta gravedad. Si estos fármacos no surten efecto, o la inflamación no llega a desaparecer del todo, se recurre a tratamientos inmunomoduladores como el metotrexato. Y si estos fármacos tampoco consiguen controlar la enfermedad, se recurre a medicamentos biológicos que bloquean las proteínas específicas de la inflamación, como los fármacos Anti-TNF, que aún siguen en estudio.

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