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Crean células madre invisibles para el sistema inmune mediante CRISPR

Emplean la técnica de edición genética CRISPR-Cas9 para diseñar células madre aptas para cualquier paciente e 'invisibles' para el sistema inmune, lo que permitiría utilizarlas en trasplantes y evitar el rechazo.
Escrito por: Eva Salabert

21/02/2019

Concepto de edición genética crispr

Las células madre pluripotentes tienen la capacidad de convertirse en cualquier tipo de tejido, pero el sistema inmune constituye un obstáculo para el desarrollo de terapias efectivas y seguras que las utilicen porque ataca todo aquello que considera ajeno al organismo. Para evitar este rechazo, científicos de la Universidad de California-San Francisco (UCSF) han empleado la herramienta de edición genética CRISPR-Cas9 para crear células madre pluripotentes inducidas (iPS) que resultan invisibles para el sistema inmunológico.

La actividad inmunitaria controla y elimina cualquier enemigo potencial para proteger al cuerpo frente a infecciones o patógenos, pero al mismo tiempo puede suponer un problema en los casos en los que es necesario trasplantar órganos, tejidos o células a un paciente. La solución disponible para impedir que se produzca un rechazo a estos trasplantes son los fármacos inmunosupresores, pero tienen numerosos efectos secundarios y además vuelven a los pacientes más propensos a contraer infecciones, lo que pone en riesgo su salud.

Células madre que no son rechazadas por el sistema inmune

Los autores de la nueva investigación, que se ha publicado en Nature Biotechnology, utilizaron el sistema de edición genética para eliminar dos genes que influyen en el funcionamiento adecuado de las proteínas MHC. Estas proteínas se encuentran en la superficie de la mayoría de las células y contribuyen a que el sistema inmune identifique a los elementos extraños al organismo. Sin embargo, las células que carecen de MHC son atacadas por las células inmunitarias denominadas natural killer (NK).

Los científicos descubrieron también que CD47, una proteína presente en la superficie de las células que sirve para indicar a los macrófagos (células del sistema inmune) que no ataquen, tenía un potente efecto inhibidor sobre las natural killer, lo que les hizo pensar que CD47 podría ser útil para evitar el rechazo.

A continuación, los científicos incorporaron el CD47 en un virus que proporcionó copias nuevas del gen en células madre humanas y de ratón en las que habían suprimido las proteínas MHC. Al trasplantar las células madre de ratones en roedores cuyo sistema inmune era normal, pero que no eran compatibles con el donante, no se produjo rechazo. Trasplantaron entonces células madre humanas similares a ratones humanizados (cuyo sistema inmune había sido sustituido por componentes del sistema inmunitario humano para simular la inmunidad humana), y tampoco se observó rechazo.

Las células madre trasplantadas lograban una supervivencia a largo plazo, y empezaban a desarrollar vasos sanguíneos y músculo cardíaco

Un último ensayo consistió en generar varios tipos de células cardíacas humanas a partir de estas células madre y trasplantárselas a ratones humanizados; de esta forma comprobaron que estas células lograban una supervivencia a largo plazo y hasta empezaban a desarrollar vasos sanguíneos y músculo cardíaco, lo que incrementa las probabilidades de que en el futuro se puedan emplear para restaurar corazones que presenten algún defecto.

Tobias Deuse, principal autor del estudio, afirma que el método que han desarrollado soluciona el problema del rechazo de las células madre y los tejidos derivados de las mismas, lo que puede beneficiar a una variada gama de pacientes reduciendo los costes de producción en comparación con otras terapias, ya que las células que han generado son células madre universales y escapan al control del sistema inmune.

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