El aceite de orujo de oliva ayuda a controlar colesterol e insulina

El consumo regular de aceite de orujo de oliva ayuda a reducir el colesterol y mejora la sensibilidad a la insulina, por lo que disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes, según una investigación del CSIC.
Escrito por: Eva Salabert

20/01/2023

Aceite de orujo de oliva

El aceite de orujo de oliva se elabora con los restos de las aceitunas que quedan tras producir con ellas el aceite de oliva –lo que se conoce como alperujo–, y se considera de menor calidad que otros tipos de aceite de oliva, sin embargo, una investigación española ha demostrado que las personas que lo consumen de forma regular obtienen beneficios para la salud cardiovascular y menor riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes o la obesidad, porque reduce el colesterol y mejora la sensibilidad a la insulina.

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España es el primer productor mundial de aceite de orujo de oliva, que tiene una composición rica en ácido oleico, con compuestos bioactivos de gran interés nutricional, y se caracteriza por su durabilidad, rentabilidad y sabor neutro. El nuevo estudio ha sido realizado por investigadoras del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Los investigadores han analizado los datos de dos ensayos clínicos de intervención nutricional en los que han participado 132 voluntarios sanos e individuos de riesgo por padecer hipercolesterolemia, que han durado más de cuatro años, y han comparado los efecto del aceite de orujo de oliva con los del aceite de girasol y el girasol alto oleico que son muy utilizados en España. Los resultados se han publicado en las revistas European Journal of Nutrition, Nutrients y Foods.

El consumo regular de aceite de orujo de oliva también se relacionó con una significativa reducción del perímetro de la cintura, asociado a un mayor riesgo cardiometabólico

“Cuando comenzamos este proyecto solo se habían llevado a cabo estudios in vitro o preclínicos en animales de experimentación con algunos componentes del aceite de orujo de oliva. Sin embargo, no se conocía el efecto del consumo regular de este aceite en personas. Por ello, nos propusimos evaluar el impacto de su consumo diario en la salud cardiovascular y en dos patologías asociadas como son la diabetes y la obesidad, tanto en consumidores sanos, como en personas con riesgo cardiovascular”, ha declarado Laura Bravo Clemente, investigadora del CSIC en el ICTAN.

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“Distribuimos aleatoriamente a los participantes en dos grupos para consumir bien el aceite de orujo de oliva o el aceite control durante cuatro semanas. Pasado este tiempo y tras una fase de lavado, se cruzaron los participantes para consumir el otro aceite durante el mismo tiempo, otras cuatro semanas. Los estudios eran ciegos, por lo que los voluntarios desconocían el aceite que nosotros le proporcionábamos en cada etapa y que consumían a razón de 45 gramos al día. Tenían restringido el consumo de otras fuentes dietéticas grasas”, ha explicado la investigadora del CSIC en el ICTAN Raquel Mateos Briz.

Menos riesgo de diabetes en los consumidores de aceite de orujo

Los resultados de la investigación mostraron que un consumo regula de aceite de orujo de oliva tenía efectos positivos para prevenir las enfermedades cardiovasculares, tanto en los participantes sanos, como en los hipercolesterolémicos. En concreto, se observó una mejora del perfil lipídico en sangre de estas personas gracias a una disminución de los niveles de colesterol total y del colesterol malo o LDL (lipoproteínas de baja densidad).

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En ambos grupos, el consumo regular de aceite de orujo de oliva también se relacionó con una significativa reducción del perímetro de la cintura, un marcador clave en la evaluación de los pacientes con obesidad por estar asociado a un mayor riesgo cardiometabólico, y también se observó una mejora de los biomarcadores relacionados con la resistencia y la sensibilidad a la insulina.

En el grupo de participantes sanos la ingesta de este tipo de aceite influyó en el marcador de estrés oxidativo, que se considera una condición fisiopatológica asociada a un mayor riesgo cardiovascular. Los resultados del estudio han mostrado un descenso en los niveles de insulina y en el índice de resistencia a la insulina (HOMA-IR), asociados a un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, y una mejora en la sensibilidad tisular a insulina, lo que podría suponer un menor riesgo de padecer esta enfermedad.

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El estudio se enmarca en la labor de investigación promovida por Oriva, la Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva, que ya ha promovido ocho investigaciones en colaboración con el CSIC para desterrar los falsos mitos en torno a este producto.

Fuente: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

Actualizado: 23 de enero de 2023

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