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El ayuno intermitente ayuda a perder peso sin poner en riesgo la salud

Comer un día todo lo que se desee y al día siguiente no ingerir calorías puede ser una buena alternativa para el control del peso, y ayuda a reducir el colesterol, la presión arterial y la grasa abdominal en personas sanas, según un estudio.
Escrito por: Caridad Ruiz

28/08/2019

Ayuno intermitente

El ayuno intermitente en personas sanas ha sido evaluado en un experimento realizado en el Instituto de Biociencias Moleculares de la Universidad Karl-Franzens de Graz (Austria) que duró cuatro semanas, en el que se comprobó que los participantes que siguieron este tipo de dieta –que consiste en comer un día lo que se desee, y al siguiente no ingerir ningún alimento– tomaron un 35% menos de calorías y perdieron una media de 3,5 kg de peso.

El ensayo, publicado en la revista Cell Metabolism, también demostró que este régimen alimenticio redujo los niveles de colesterol, la tensión arterial y la grasa abdominal. Sus autores advierten, sin embargo, que son necesarios más estudios, y que en ningún caso se debe seguir esta dieta sin un adecuado control médico, pero también creen que el ayuno intermitente durante unos meses es una alternativa a las dietas hipocalóricas en personas obesas que desean bajar de peso, o incluso que podría ser útil para controlar enfermedades causadas por inflamación.

Pérdida de 3,5 kilos de media y una reducción de la grasa abdominal

En el estudio participaron 60 personas sanas y con un peso normal, que se dividieron en dos grupos, uno de los cuales practicó el ayuno alterno, pero sin variar sus rutinas diarias de trabajo y actividades. El experimento consistía en que podían comer lo que quisieran y sin límite durante un día (12 horas) y al siguiente no debían ingerir nada (36 horas). Eso sí, con controles médicos: en los días de ayuno se les sometía a un control de glucosa, y debían acudir a un centro donde les indicaban si podían seguir con el experimento, o no.

El experimento se realizó con personas sanas y bajo un estricto control médico, imprescindible siempre para seguir cualquier tipo de dieta restrictiva

El otro grupo de participantes no estaba sujeto a ninguna restricción y sus integrantes podían comer cuanto quisieran. Además, se analizó a otros 30 sujetos más que habían practicado previamente el ayuno intermitente durante más de seis meses, lo que permitió comprobar los efectos de esta dieta a largo plazo.

Una vez analizados los datos, se observó que en los participantes que practicaban el ayuno intermitente, en las 12 horas que podían comer normalmente se compensaban las calorías perdidas por el ayuno, pero no todas, razón por la cual redujeron de media 3,5 kg de peso. Además, se comprobó que hubo un descenso en los niveles de colesterol en sangre, de grasa abdominal, y de un aminoácido, la metionina, así como una regulación de los cuerpos cetónicos.

Los humanos, programados para alternar ayuno y exceso de alimentos

Los investigadores desconocen el porqué se producen estos efectos, aunque sugieren que puede deberse a la biología evolutiva. Hay que tener presente que la fisiología humana está programada para periodos de ayuno, seguidos de otros de exceso de alimentos. Y destacan que ofrece una ventaja frente a las tradicionales dietas hipocalóricas: su comodidad, porque los que siguen este tipo de dieta, el día que pueden comer no tienen que preocuparse de contar calorías.

Además, incluso seis meses después de realizar el ayuno intermitente, la pérdida de peso se mantuvo, y no se produjo el efecto rebote. Según anunciaron los investigadores en breve iniciaran otro estudio para conocer el efecto del ayuno intermitente en pacientes con diabetes tipo 2 que requieren insulina.

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