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Una taza de arándanos protege el corazón de las personas con sobrepeso

Las personas con síndrome metabólico que toman una taza de arándanos cada día podrían reducir un 13% el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular, y entre un 11,4 y un 14,5% el de enfermedad coronaria.
Escrito por: Natalia Castejón

04/06/2019

Arándanos protegen el corazón de las personas con obesidad

Los arándanos podrían ser un aliado para la salud del corazón de las personas con síndrome metabólico o sobrepeso. Así lo ha expuesto un estudio realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de East Anglia que ha descubierto que con tan solo una taza de arándanos al día se puede reducir el riesgo de accidente cardiovascular y de enfermedad coronaria.

El trabajo, que se ha publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, ha analizado los efectos que producía el consumo de 150 gramos de arándanos (una taza) o 75 gramos (media taza) al día en 138 personas de entre 50 y 75 años de edad que tenían síndrome metabólico, un problema que se da cuando se tienen al menos tres factores de los siguientes: niveles elevados de triglicéridos, hipertensión, exceso de grasa en la cintura, azúcar alto en sangre y niveles bajos de colesterol HDL (colesterol bueno).

Tomar media taza no tiene apenas beneficios

Los resultados dejaron ver que aquellos que tomaron una taza completa de este fruto al día tenían un 13% menos riesgo de experimentar un evento cardiovascular, y entre un 11,4% y un 14,5% menos de desarrollar una enfermedad cardiaca. Sin embargo, los beneficios no fueron los mismos si se tomaba solo media taza, que apenas supuso mejoras en la salud cardiovascular.

Los arándanos ayudan a mejorar la función vascular y a reducir la rigidez arterial

Al parecer, según indica el Dr. Peter Curtis, uno de los autores, la taza de arándanos diaria ayudó a mejorar la rigidez arterial y la función vascular de los participantes, pues se encontraron unas arterias menos endurecidas, más niveles de colesterol bueno (DHL), niveles más altos de antocianina –un flavonoide con efectos antioxidantes– y grandes cantidades de monofosfato de guanosina cíclica, una sustancia que relaja las células musculares y fomenta el correcto flujo sanguíneo.

En vista de los hallazgos de este estudio, los investigadores creen que se deberían incluir los arándanos y otros tipos de bayas similares en las dietas comunes, especialmente en las que realizan los profesionales de la nutrición dirigidas a las personas pertenecientes a los grupos de riesgo de enfermedad cardiovascular.

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