Salsas ligeras saludables
Una buena salsa es la clave de muchas recetas, pero para evitar aderezos poco saludables hay que utilizar ingredientes sabrosos y reducir las grasas. Aprende cómo elaborar salsas ligeras y deliciosas.

Salsas ligeras para pastas y ensaladas

Salsas ligeras para pastas y ensaladas
Con ajo, aceite de oliva, verduras y especias se preparan salsas que combinan muy bien con la pasta.

Actualizado: 19 de febrero de 2020

La pasta es un alimento muy saludable que apenas aporta unas 300 calorías por ración. Sin embargo, es importante saber con qué combinarla para no convertirla en una receta pesada que pase factura en la báscula. Estas salsas ligeras son ideales para aderezar tus platos de pasta:

  • Salsa al pesto

    Salsa pesto

    Elaborada a base de albahaca fresca, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, es una estupenda alternativa para dar sabor a la pasta.

  • Salsa carbonara sin nata

    Carbonara sin nata

    Aunque está muy extendida la idea de que la salsa carbonara se prepara con nata, lo cierto es que es posible elaborarla con menos grasa si se hace al modo tradicional, es decir, a base de huevos batidosqueso rallado, y una pizca de sal y pimienta. El bacon habitual puede cambiarse por jamón cocido o pavo, lo que resta un considerable número de calorías.

  • Salsa de verduras

    Salsa de verduras

    Casi cualquier verdura que tengamos en la nevera nos puede servir para preparar una salsa ligera para la pasta. Si es posible no debe faltar el calabacín, el pimiento rojo, la berenjena, el puerro, la cebolla y el tomate. Todo bien picadito, rehogado con aceite de oliva, regado con vino blanco y aderezado con especias al gusto, da lugar a una salsa muy sana y completa.

Algo similar ocurre con las ensaladas que a priori son muy sanas, pero que mal aderezadas pueden convertirse en una bomba para la silueta. Las tradicionales salsa rosa, salsas con nata, o salsa César, pueden resultar excesivamente calóricas, por lo que es recomendable optar por otras alternativas más suaves y ligeras como:

  • Vinagreta de colores

    Vinagretas de colores

    Con un poco de imaginación es posible transformar una simple vinagreta en una rica salsa de colores que mejora el sabor y la presentación de tus ensaladas y otros platos fríos. Para ello mezcla frutas de temporada que tengas a mano, como manzana, fresas, mango o kiwi con agua, aceite, vinagre, sal y una pizca de azúcar. Tritúralo y obtendrás una vistosa y saludable salsa.

  • Salsa de yogur

    Salsa de yogur

    Un yogur natural desnatado mezclado con el zumo de medio limón, una pizca de sal, perejil, y una cucharada de aceite, es la base de esta salsa que puede adaptarse a otras curiosas modificaciones, ya que también acepta muy bien la introducción de otros ingredientes como mostaza, miel, curry, o queso.

  • Salsa con menta

    Aderezo de menta

    Las hojas de menta bien limpias y trituradas son el ingrediente estrella de esta salsa elaborada con vinagre, aceite, sal y una pizca de azúcar. Es perfecta para combinar con ensaladas en las que se incluyan trozos de fruta.

Creado: 7 de octubre de 2015

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