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Comer chile ayudaría a reducir el riesgo de muerte por infarto o ictus

Tomar habitualmente ají (peperoncino o chile) podría reducir un 23% el riesgo de fallecer por cualquier causa, hasta en un 40% por muerte cardiaca, como infarto, y en más de un 50% la probabilidades de morir por ictus.
Escrito por: Natalia Castejón

18/12/2019

Comer chile podría reducir el riesgo de infarto e ictus

El picante está presente en la gastronomía de muchos países, como en México o en los países asiáticos, y son muchas las asociaciones culturales y de salud que se han hecho en torno a su consumo. Ahora, un nuevo estudio, realizado por miembros del Departamento de Epidemiología y Prevención de IRCCS Neuromed en Pozzilli (Italia), ha encontrado que comer chile, también conocido como ají, peperoncino o chili pepper podría reducir el riesgo de morir por diversas causas, especialmente por infarto o ictus.

La investigación, que se ha publicado en el Journal of the American College of Cardiology, ha contado con una muestra de 22.811 personas mayores de 35 años, que completaron cuestionarios sobre sus hábitos alimenticios durante un periodo de 8,2 años. El 24,3% de los participantes declaró haber tomado alguno de estos picantes al menos cuatro veces a la semana, y el 33,7% raramente o nunca lo consumió.

La protección del ají es independiente del tipo de dieta

Una vez ajustaron los datos a la edad, sexo y consumo de energía encontraron que aquellos que tomaron chile o ají al menos cuatro veces a la semana tenían un 23% menos de riesgo de morir por cualquier causa, comparado con los que no lo habían incluido en sus dietas o solo alguna vez de manera esporádica. Además, el riesgo de fallecer por causas cardiacas, como el infarto, se redujo un 40% y más de un 50% en el caso de hacerlo por accidentes cerebrovasculares como el ictus.

La capsaicina, una sustancia propia de ingredientes picantes, podría ser la causa de esta reducción en el riesgo de fallecimiento al tomar chile o ají

Aunque la investigación se hizo en Italia, donde la guindilla está asociada a la dieta mediterránea, Marialaura Bonaccio, principal autora del trabajo, ha explicado que les pareció interesante que esta asociación era independiente del tipo de alimentación que llevaba la persona. Al parecer esto se debe a que el poder protector se encontraría en la capsaicina, una sustancia característica de los frutos de diversas especies de plantas de la familia Capsicum, que en estudios anteriores se ha asociado a mejoras en las funciones cardiovasculares, en la regulación metabólica y hasta en el estancamiento de la metástasis del cáncer de pulmón.

Aun así, advierten de que el estudio es de carácter observacional y que se necesitan realizar nuevas investigaciones complementarias para poder conocer más a fondo los mecanismos bioquímicos que se producen cuando consumimos alguno de estos ingredientes picantes.

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