La leche baja en grasa ayuda a reducir la edad biológica

Los adultos que beben leche desnatada o baja en grasa –con 1% de grasa– experimentan una reducción de 4,5 años en su edad biológica en comparación con los que toman leche entera o con un 2% de grasa, según un estudio.
Escrito por: Eva Salabert

17/01/2020

Persona bebiendo leche desnatada

La leche desnatada o baja en grasas está significativamente asociada con un menor envejecimiento en los adultos, según ha descubierto una nueva investigación de la Brigham Young University (BYU) en la que han participado 5.834 personas, y en la que se ha analizado la relación entre la longitud de los telómeros y la frecuencia en el consumo de leche (bebedores diarios versus bebedores semanales o menos), y el contenido de grasa del lácteo (entera, o con 2% y 1% de grasa, respectivamente).

Los telómeros son estructuras de ADN situadas en los extremos de los cromosomas humanos, que actúan como un reloj biológico y están estrechamente relacionados con la edad; de hecho, cada vez que una célula se replica se acortan un poco, por lo que cuanto más envejece un individuo, más cortos son sus telómeros.

Las actuales 'Dietary Guidelines for Americans' animan a los adultos a ingerir leche desnatada o baja en grasa, y no entera, como parte de una dieta saludable

Aproximadamente la mitad de los participantes tomaban leche a diario, y una cuarta parte consumía leche con una periodicidad semanal como mínimo. Menos de un tercio de ellos informó de que consumía leche entera, y otro 30% indicó que tomaba leche con un 2% de materia grasa; mientras que un 10% ingería leche con 1% de grasa, otro 17% bebía leche desnatada, y alrededor del 13% no tomaba ningún tipo de leche de vaca.

La leche desnatada, un aliado contra el envejecimiento

Los resultados del nuevo estudio, que se han publicado en Oxidative Medicine and Cellular Longevity, han revelado que por cada incremento del 1% de grasa en la leche que se consumía (2% versus 1%) los telómeros eran 69 pares de bases más cortos en los adultos analizados, lo que se puede traducir en más de cuatro años adicionales de edad biológica.

Cuando Larry Tucker, profesor de Ciencias del Ejercicio en la BYU y líder del trabajo, analizó los telómeros de los adultos bebedores de leche entera comprobó que eran sorprendentemente 145 pares de bases más cortos, en comparación con los que consumían leche desnatada.

Tucker ha declarado que la leche es probablemente el alimento que más controversia suscita en su país, pero que merece la pena reflexionar sobre los resultados del estudio, ya que encontró que las personas que no bebían leche tenían telómeros más cortos que los adultos que consumían la versión desnatada de este lácteo,

Por ello, el investigador afirma que sus hallazgos avalan las actuales Dietary Guidelines for Americans (2015-2020) (recomendaciones dietéticas para los estadounidenses) que animan a los adultos a ingerir leche desnatada o baja en grasa (al 1%), y no leche entera, como parte de una dieta saludable, y concluye que no es perjudicial tomar leche, sino que únicamente hay que tener más cuidado con el tipo de leche que se consume.

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