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Los beneficios de la dieta mediterránea dependen de tu perfil genético

No todas las personas podrían obtener de igual manera los beneficios de la dieta mediterránea, pues según un estudio, el perfil genético de algunas personas les podría impedir asimilar algunos antioxidantes, como el tirosol.
Escrito por: Natalia Castejón

23/12/2019

Alimentos antioxidantes de la dieta mediterránea

La genética de cada persona podría influir en la adquisición o no de los amplios beneficios que aporta la dieta mediterránea. Ese ha sido el resultado de un estudio realizado por miembros del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) de Barcelona (España) tras analizar la asimilación del tirosol –un antioxidante natural– en un grupo de 32 personas con alto riesgo de enfermedad coronaria.

El tirosol es otro tipo de fenol que se encuentra mayoritariamente en el vino, la cerveza o el aceite de oliva y que al entrar en el organismo se convierte en hidroxitirosol, con un efecto antioxidante importante y, según ha descubierto la investigación, beneficioso para la función endotelial, clave para tener una buena salud arterial. Pero los autores encontraron que solo en uno de cada tres de los participantes se observaron los efectos beneficiosos que se esperaban.

Solo uno de cada tres participantes mostró alguno de los beneficios esperados de la dieta mediterránea

La investigación, que se ha publicado en la revista Free Radical Biology & Medicine, incluyó tres fases de cuatro semanas cada una, en la que los participantes debían tomar agua con las comidas en la primera, en la segunda una copa de vino blanco con pequeñas cantidades de fenoles –un tipo de fitoquímico antioxidante presente en casi todos los vegetales, especialmente en cebollas, cacao o vino blanco–, y en la tercera una copa de la misma bebida pero a la que se le había incluido una cápsula con una dosis de tirosol.

Una mutación genética implicada

Según explican, el que no todos los individuos se beneficien por igual de los efectos de la dieta mediterránea podría deberse a que su organismo y su metabolismo no son capaces de convertir el tirosol –con una capacidad antioxidante limitada– en hidroxitirosol. Estas mutaciones en la genética afectaban especialmente a los genes CYP2D6 y CYP2A6, cuya función es regular el metabolismo de medicamentos y otros compuestos, así como ayudar a eliminarlos correctamente.

Anna Boronat, principal autora del trabajo, ha expuesto que siempre se algunos expertos solían recomendar tomar dos cucharadas de aceite de oliva o una copa de vino para la salud cardiovascular, sin embargo, con los resultados del estudio estas recomendaciones podrían no ser igual de beneficiosas para todos. Por ello, cree que este descubrimiento podría ayudar a implementar una personalización en la recomendación de cantidades incluidos en la dieta mediterránea.

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