Omega-3, ayuda frente a la depresión por sus efectos antiinflamatorios

Los ácidos grasos omega-3 podrían ayudar a mejorar los síntomas de la depresión gracias a sus efectos antiinflamatorios. Este hallazgo podría ayudar a desarrollar nuevos tratamientos potenciales contra este trastorno mental.
Escrito por: Natalia Castejón

16/06/2021

Omega-3 reduce los síntomas depresivos

Una serie de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 podrían ayudar a reducir los síntomas de la depresión, según un estudio realizado por investigadores del Centro de Investigación Biomédica Maudsley del Instituto Nacional de Investigación en Salud (NIHR) que ha analizado sus efectos en altas dosis. Así, cuando se administran ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) omega-3 a pacientes con depresión, se metabolizan en moléculas llamadas mediadores de lípidos y los niveles de estos en la sangre están relacionados con una mejoría de los síntomas.

Concretamente, la investigación, dirigida por el King’s College de Londres se ha centrado en los cambios que se producían en las neuronas cultivadas en laboratorio y en pacientes al consumir altas cantidades de ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), ambos presentes en el pescado azul. Los resultados se han publicado en la revista Molecular Psychiatry.

Los participantes que tomaron suplementos de EPA y de DHA redujeron un 64% y un 71% los síntomas de la depresión, respectivamente

La investigación se ha llevado a cabo gracias a 22 pacientes con depresión que recibieron como suplementación 3 g de EPA o 1,4 g de DHA al día durante un periodo de doce semanas. Los resultados se obtuvieron gracias al análisis de los metabolitos lipídicos de ambos ácidos en sangre e indicaron que después del tratamiento se redujeron los síntomas depresivos en un promedio de 64% en el caso de EPA y hasta un 71% en el de DHA.

Análisis hechos en células del hipocampo

“Desde hace algún tiempo sabemos que los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 pueden inducir efectos antidepresivos y antiinflamatorios pero, sin una mayor comprensión de cómo sucede esto en el cerebro humano, ha sido difícil desarrollar tratamientos. Nuestro estudio aborda los mecanismos moleculares involucrados en esta relación que pueden informar el desarrollo de nuevos tratamientos potenciales para la depresión utilizando ácidos grasos poliinsaturados omega-3“, indica la Dra. Alessandra Borsini, una de las autoras del estudio.

Y es que se ha demostrado que el aumento de los biomarcadores inflamatorios está relacionado con la depresión mayor, aunque a día de hoy no existen estrategias de terapias antiinflamatorias para solventarlo. Ahora con este estudio se abre una puerta al desarrollo de nuevos tratamientos contra este tipo de trastorno mental.

Los suplementos de EPA o DHA evitaron el aumento de la muerte celular y la reducción de la neurogénesis en el hipocampo

El estudio in vitro utilizó células del hipocampo humano que fueron tratadas con EPA o DHA antes de que fuesen expuestas a mensajeros químicos relacionados con la inflamación, es decir, a las citoquinas. Los resultados mostraron que evitó el aumento de la muerte celular y la reducción de la neurogénesis –nacimiento de nuevas neuronas–, que sí se había observado en las células en contacto solo con las citoquinas.

Efectos causados por mediadores lipídicos claves

Investigaciones extra indicaron que estos efectos estaban asociados a la formación de varios mediadores lipídicos clave, que se producían por EPA y DHA, como el ácido hidroxieicosapentaenoico (HEPE), ácido hidroxidocosahexaenoico (HDHA), ácido epoxieicosatetraenoico (EpETE) y ácido epoxidocosapentaenoico (EpDPA), que fueron detectados por primera vez en las neuronas del hipocampo.

“Los mediadores de lípidos que nuestra investigación identificó se descomponen en el cuerpo relativamente rápido, lo que significa que pueden estar disponibles solo por un tiempo relativamente corto. Al probar el efecto de los inhibidores de las enzimas involucradas en el metabolismo de los AGPI omega-3, demostramos que podemos mejorar en gran medida el tiempo que pueden tener un efecto en el cuerpo y, en última instancia, aumentar su eficacia. Esto es muy importante para el desarrollo de nuevos tratamientos y significa que los pacientes podrían recibir dosis más altas de EPA y DHA junto con estos inhibidores enzimáticos para aumentar la cantidad de estos importantes compuestos en la sangre con el tiempo”, aclara Anna Nicolaou, directora del trabajo.

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