Advierten del riesgo de transmisión aérea del COVID-19 en interiores

239 científicos de todo el mundo emiten una declaración, dirigida a las autoridades sanitarias internacionales, para reclamar el reconocimiento de la transmisión del COVID-19 por el aire y aumentar la distancia de seguridad más allá de los 2 metros.

07/07/2020

Riesgo de transmisión aérea del coronavirus

Es hora de abordar la transmisión aérea de COVID-19, con este taxativo titular, una misiva publicada en la revista Clinical Infectious Diseases, y firmada por 239 científicos de reconocido prestigio, reclama a las autoridades sanitarias mundiales, especialmente a la OMS, poner el foco en la transmisión aérea del nuevo coronavirus en interiores, ya que, afirman, los estudios más recientes de brotes de COVID-19 en racimos apuntan a la transmisión por el aire como la explicación más probable para las infecciones.

El texto, orquestado por la profesora de calidad del aire y salud de la Universidad Tecnológica de Queensland (Australia), Lidia Morawska, reconocida internacionalmente, ha sido subscrito por 239 científicos de 32 países provenientes de muchas áreas diferentes de la ciencia y la ingeniería, que incluyen virología, física de aerosoles, dinámica de flujo, exposición y epidemiología, medicina e ingeniería de edificios. 

En una declaración a Reuters, el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic, ha respondido: “estamos al tanto del artículo y estamos revisando sus contenidos con nuestros expertos técnicos”.

Los dos metros de distancia social podrían no ser suficientes

Su objetivo es abordar la abrumadora investigación que encuentra que una persona infectada exhala gotitas de virus en el aire al respirar y hablar que puede viajar más allá de los 1,5 o 2 metros que se marcan como el requisito actual de distancia social entre personas. Y es que, según el texto, los estudios realizados por los firmantes y otros científicos “han demostrado más allá de cualquier duda razonable que los virus se exhalan en microgotas lo suficientemente pequeñas como para permanecer en el aire y plantear un riesgo de exposición de más de 1 a 2 m por una persona infectada”, afirma la profesora Morawska, directora del Laboratorio Internacional de Calidad y Salud del Aire.

“La experiencia en muchas áreas de la ciencia y la ingeniería nos permite comprender las características y mecanismos detrás de la generación de microgotas respiratorias, cómo los virus sobreviven en estas microgotas y cómo los patrones de flujo de aire transportan microgotas en los edificios”, aclara Morawska. Así, podemos saber que “a las velocidades típicas del aire interior, una gota de 5 micras recorrerá decenas de metros, mucho más que las dimensiones medias de una habitación típica”, concluye la experta.

Ilustración: transmisión aérea del COVID-19
Ilustración: transmisión aérea del COVID-19. Fuente QUT

El problema “es especialmente agudo en interiores o espacios cerrados, particularmente en aquellos con aglomeraciones y ventilación inadecuada relativa al número de ocupantes y por períodos de exposición extensos”. El grupo afirma así que la mala ventilación en edificios públicos, entornos de trabajo, escuelas, hospitales, hogares de ancianos o actividades como cantar, contribuyen a la propagación viral.

La ventilación eficiente y efectiva es imprescindible para protegerse contra la transmisión de infecciones en el aire

Por todo ello, las medidas que deben tomarse para mitigar la transmisión aérea según proponen estos expertos incluyen:

  • Proporcionar ventilación suficiente y efectiva (suministrar aire exterior limpio, minimizar el aire recirculante) particularmente en edificios públicos, entornos de trabajo, escuelas, hospitales y hogares de ancianos.
  • Complementar la ventilación general con controles de infección en el aire, como escape local, filtración de aire de alta eficiencia y luces ultravioletas germicidas.
  • Evitar el hacinamiento, particularmente en el transporte público y los edificios públicos.

Se trata de consejos prácticos y que pueden implementarse fácilmente y en su mayoría no son costosos. Por ejemplo, “pasos simples como abrir puertas y ventanas pueden aumentar dramáticamente las tasas de flujo de aire en muchos edificios”

Mayor necesidad de protección frente a la transmisión aérea del virus 

Las medidas para evitar los contagios de SARS-CoV-2 implementadas por parte numerosas autoridades sanitarias se centran actualmente en lavarse las manos, mantener el distanciamiento social y tomar precauciones contra las gotas, con el uso de mascarillas o pantallas de protección. A este respecto, para este grupo de científicos, “el lavado de manos y el distanciamiento social son apropiados, pero es una visión insuficiente para proporcionar protección contra microgotas respiratorias portadoras de virus liberadas en el aire por personas infectadas”.

La coordinadora de la carta sugiere que varios estudios retrospectivos de la epidemia de SARS habían demostrado que la transmisión aérea era el mecanismo más probable que explicaba el patrón espacial de las infecciones. Así, “por ejemplo, un estudio reciente analizó los datos y los registros de video en un restaurante donde tres grupos separados de comensales contrajeron COVID-19, no observó evidencia de contacto directo o indirecto entre los tres grupos, pero modeló cómo se produjo la transmisión por el aire. Nos preocupa que las personas puedan pensar que están completamente protegidas siguiendo las recomendaciones actuales, pero de hecho, se necesitan precauciones adicionales en el aire para reducir aún más la propagación del virus”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD