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El omega 3 podría no reducir el riesgo cardiovascular en diabéticos

Tomar suplementos de omega 3 podría no tener un papel protector frente al desarrollo de enfermedades cardiovasculares en los pacientes con diabetes, como se creía hasta ahora, según un reciente estudio.
Escrito por: Natalia Castejón

07/09/2018

El omega 3 podría no reducir el riesgo cardiovascular en diabéticos

Photo by Monfocus on Pixabay

Los ácidos grasos omega 3 son beneficiosos en la artritis reumatoide, para reducir los síntomas del asma, y hasta para mejorar la calidad del semen, sin embargo, tomar suplementos de este compuesto orgánico podría no ayudar a proteger el organismo de los pacientes con diabetes frente a las enfermedades cardiovasculares.

Esta ha sido la principal conclusión a la que ha llegado un estudio dado a conocer en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), celebrado en Múnich (Alemania) hace un par de semanas. La investigación, que ha sido publicada en The New England Journal of Medicine (NEJM), ha contado con la participación de 15.480 pacientes con diabetes que no presentaban problemas cardiovasculares, y que tomaron cápsulas de un gramo de ácidos grasos omega 3, o placebo, cada día durante el periodo de análisis –7,4 años de media–.

Es un error pensar que un suplemento de omega 3 va a proporcionar los mismos beneficios que el consumo regular de pescado

Los investigadores observaron que no hubo diferencias notables entre los que habían tomado los suplementos y los que no –con respecto al riesgo de problema cardiovascular, cáncer o muerte–, por lo que concluyeron que su efecto protector era mínimo o nulo, al contrario de lo que se venía diciendo hasta ahora. Louise Bowman, una de las autoras del estudio, ha sido clara en la presentación de sus resultados, y ha afirmado que los suplementos de aceite de pescado no reducen el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares en las personas con diabetes.

Ácidos grasos omega 3, mejor procedentes de la dieta

Estos hallazgos son similares a los de otra investigación publicada en julio pasado en Cochrane Database of Systematic Reviews, que reveló que incrementar la ingesta de ácidos grasos EPA y DHA tiene un efecto leve, o ningún efecto, sobre la mortalidad o la salud cardiovascular. Aunque es importante recalcar que la mayoría de los estudios al respecto se han basado en los suplementos nutricionales de omega 3.

De hecho, Miguel Ángel Martínez-González, miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn), explica que su consumo por medio de la dieta –recordemos que están presente en pescados, frutos secos o marisco– tiene muchos beneficios que han sido demostrados, pero que es un error pensar que una cápsula de este compuesto, como las de aceite de pescado, puede contener todas las propiedades del alimento en sí.

Aunque existen excepciones, y el Dr. Francisco Botella, vocal de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), explica que la sociedad no recomienda el consumo de estos suplementos para la prevención cardiovascular, pero que sí lo hace para dos casos concretos: el tratamiento en segunda línea de la hipertrigliceridemia grave y la colestasis (cualquier afección que reduce u obstruye el flujo de la bilis del hígado) en personas con nutrición parenteral prolongada –aporte de nutrientes vía intravenosa–.

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