La miopía incita un peor sueño y a pasar más tiempo con pantallas

Las personas con miopía tienen ritmos circadianos más retardados y producen menos cantidad de melatonina, la hormona del sueño, lo que se traduce en una peor calidad del descanso y un mayor tiempo dedicado a las pantallas.
Escrito por: Natalia Castejón

28/05/2021

Mujer con miopía cansada frente al ordenador portátil

La miopía, un trastorno visual que dificulta la visión clara de los objetos de lejos, podría predisponer a las personas que lo padecen a presentar una peor calidad del sueño y a dedicarle más tiempo a las pantallas en comparación con los que no tienen problemas visuales, según una investigación de la Universidad de Flinders (Australia).

¿A qué se debe que los miopes duerman peor? Los autores del estudio, publicado en la revista Sleep, encontraron que los individuos que tienen miopía parecen tener unos ritmos circadianos más retardados, además de una producción más baja de melatonina, la hormona que regula el sueño nocturno.

Las personas con miopía tardaron más en conciliar el sueño, eran más proclives a irse tarde a la cama, dormir menos y ser noctámbulos

En el trabajo se observó que los participantes con miopía tardaban más en conciliar el sueño, dormían menos por las noches, tenían más probabilidades de irse tarde a la cama o de ser noctámbulos –tendencia a realizar las actividades por la noche–, y todos estos hábitos estaban relacionados con pasar más tiempo en los ordenadores, en dispositivos digitales o cuando se estudiaba antes de acostarse.

Miopía y calidad del sueño, una relación bidireccional

“Las interrupciones en los ritmos circadianos y el sueño debido a la llegada de la luz artificial y el uso de dispositivos electrónicos emisores de luz para la lectura y el entretenimiento se han convertido en un problema de salud reconocido en varios campos, pero su impacto en la salud ocular no se ha estudiado ampliamente”, indica el Dr. Ranjay Chakraborty, uno de los autores de la investigación.

“Muchos dispositivos digitales emiten luz azul, que puede suprimir la producción de melatonina y provocar un retraso en los ritmos circadianos durante la noche”

Y es que parece ser que la relación entre la calidad del sueño y los tiempos de uso de pantallas con la miopía podría ser bidireccional. Es decir, que si se tienen en cuenta los hábitos de sueño y la exposición a las pantallas de los niños, especialmente por la noche, se podría reducir las probabilidades de que aparezca más tarde problemas de visión como la miopía.

“Muchos dispositivos digitales emiten luz azul, que puede suprimir la producción de melatonina y provocar un retraso en los ritmos circadianos durante la noche, lo que resulta en un sueño deficiente y retrasado”, explica Chakraborty. Ahora los investigadores se van a centrar en la sincronización del ritmo circadiano, la producción de melatonina durante el sueño y la exposición a la luz por la noche de un grupo de niños, para poder saber más sobre cómo evitar la miopía en este grupo, principales afectados del trastorno ocular.

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