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Los alimentos ultraprocesados pueden hacernos comer más y ganar peso

Una dieta basada en alimentos ultraprocesados hace que comamos más, provocando un incremento de la ingesta de calorías, y a consecuencia de ello un aumento de peso y de grasa corporal, según demuestra un estudio.
Escrito por: Eva Salabert

20/05/2019

Alimentos ultraprocesados pueden hacernos ganas peso

Hace años que los expertos en nutrición advierten sobre los efectos nocivos que tiene para la salud abusar de los alimentos ultraprocesados, que incluso se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer o depresión, o de morir prematuramente. También se sospecha que la epidemia mundial de obesidad puede estar asociada al consumo de estos productos, pero resulta difícil determinar su grado de implicación en este problema de salud pública.

Ahora, los resultados de un nuevo estudio dirigido por investigadores de varios Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos –que se ha publicado en Cell Metabolism– han podido demostrar que una dieta basada en alimentos ultraprocesados provoca un incremento de la ingesta de calorías y, a consecuencia de ello, un aumento de peso.

Para llegar a estas conclusiones los científicos estudiaron a 20 voluntarios sanos a los que dividieron en dos grupos y durante dos semanas uno de ellos recibió una dieta ultraprocesada (que incluía cereales de desayuno envasados, yogures endulzados, ravioli de lata y perritos calientes, entre otros productos), y el otro una compuesta por alimentos mínimamente procesados, como avena, verduras al vapor, ensaladas y pollo a la parrilla (sin azúcares añadidos, sal o grasas). Podían consumir tanta comida como desearan, y después se les intercambió la dieta para que ambos grupos tuvieran la misma experiencia.

Más peso y más grasa corporal con la dieta ultraprocesada

Los participantes afirmaron que las dos dietas les resultaban satisfactorias y tenían buen sabor, por lo que la preferencia por los alimentos no influyó en su mayor o menor consumo. Durante las dos semanas en las que se les suministró la dieta ultraprocesada consumieron un promedio de 508 calorías más diarias en comparación con las semanas en las que comieron alimentos no procesados. Además, durante el periodo de dieta ultraprocesada engordaron un promedio de 907 gramos y ganaron grasa corporal, mientras que perdieron la misma cantidad de peso y grasa en promedio durante las dos semanas de dieta no procesada.

Los participantes engordaron un promedio de 907 gramos y ganaron grasa corporal durante las dos semanas en las que tomaron la dieta ultraprocesada

Los autores del trabajo manejas varias hipótesis para tratar de explicar por qué durante la etapa de dieta ultraprocesada se consumen más alimentos, y en primer lugar lo atribuyen a que las características de la textura –más blanda– o el sabor de estos alimentos impulsan a comer más deprisa, lo que retrasaría la llegada de la señal de saciedad al cerebro. Otra posible causa serían las bebidas, ya que a las comidas ultraprocesadas se les añadieron ciertas bebidas, como zumo y limonada con fibra añadida para equilibrar la fibra dietética e igualar la densidad calórica de las dietas generales.

La tercera explicación podría estar en que si bien las dietas eran muy similares en cuanto a cantidad de carbohidratos, grasas, azúcares, calorías y sal, la compuesta por alimentos no procesados contenía más proteínas –aproximadamente un 15,6% del total de calorías, frente al 14% de la ultraprocesada–, y según Sinc Kevin Hall, investigador del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de los NIH y autor principal del trabajo, es posible que los participantes comieran más para tratar de obtener más proteínas.

Respecto a las limitaciones del estudio, además del pequeño número de participantes y su breve duración (un mes), sus autores han señalado que los menús no ultraprocesados fueron elaborados para los participantes, y que existen muchos factores que influyen para que una persona escoja alimentos ultraprocesados, entre ellos un bajo nivel socioeconómico que puede dificultar que se tengan los conocimientos, habilidades y medios necesarios para preparar comidas no procesadas.

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