Crean filtros antivirales biodegradables para fabricar mascarillas

Un proyecto del CSIC desarrolla filtros antivirales biodegradables con certificación FFP2 y FFP3 que se puedan incorporar a mascarillas, con el objetivo de aumentar su eficacia y evitar tener que desecharlas a diario.
Escrito por: Eva Salabert

13/05/2020

Filtros antivirales biodegradables para fabricar mascarillas

El desarrollo de materiales de filtración que puedan ser integrados en las mascarillas que se utilizan para evitar la infección por coronavirus es el objetivo de un nuevo proyecto del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), centro de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Los materiales creados por este grupo de investigación –liderado por el científico José María Lagarón– tienen propiedades viricidas, son biodegradables, y se incorporarían en dispositivos sanitarios de alta protección reutilizables.

Este proyecto, que busca obtener filtros con certificación FFP2 y FFP3 para su incorporación a mascarillas desechables, lavables o reutilizables, ha sido aprobado por la plataforma Salud Global del CSIC y la Agència Valenciana de la Innovació (AVI) para contribuir a afrontar la pandemia por el SARS-CoV-2, y pretende facilitar el acceso a ciertos materiales de filtración y también mejorar la capacidad de las mascarillas para prevenir el contagio, de forma que no solo protejan contra el patógeno de una manera pasiva, impidiendo la entrada del virus, sino también activa, al incorporar viricidas en los filtros.

Filtros biodegradables anti-COVID-19 para proteger el medioambiente

Los residuos que se generan a causa del empleo masivo de materiales de protección contra el coronavirus por parte de profesionales sanitarios y población general pueden convertirse a la larga en un problema medioambiental, y por ello el equipo de investigadores quiere conseguir que el material utilizado para los filtros sea biodegradable, y ya han obtenido filtros fungibles muy eficaces que se podrán intercambiar a diario, para evitar así que sea necesario desechar los dispositivos en su totalidad.

Han conseguido niveles de filtración del tipo FFP3, de cada 100 virus que intenten traspasar el filtro solo uno o menos lo conseguiría

Los prototipos que se han desarrollado hasta el momento han conseguido niveles de filtración en instalaciones certificados del tipo FFP3, y esto significa que de cada 100 virus que intenten traspasar el filtro, potencialmente solo uno o menos lo conseguiría. José María Lagarón explica que “en los estudios en instalaciones certificados que hemos obtenido recientemente ya estamos en valores de 0,079 de porcentaje de penetración de aerosoles de parafina modelo, lo que implica que es muy efectivo. Además, hay que señalar que estos niveles de filtración son muy difíciles de alcanzar en materiales tan finos, ya que se trata de multicapas de espesores inferiores a 300 micras”.

En el proyecto también participa la Universitat Jaume I, miembro de la unidad asociada del CSIC en Tecnología de Polímeros, investigando los niveles de biodegradación de los materiales desarrollados en el IATA-CSIC.

La empresa Bioinicia S.L., spin off del CSIC, cumple con los requisitos para la fabricación de material farmacéutico y biomédico y tiene una capacidad de producción de 10 toneladas al año, suficiente para hacer varios millones de mascarillas. También ha depositado la primera solicitud de patente ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), en cotitularidad con el CSIC, y ya está fabricando los primeros filtros de protección tipo FFP2 y FFP3.

Fuente: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

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