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Dormir mal o menos de seis horas aumenta el riesgo de aterosclerosis

Las personas que duermen seis horas al día o menos, o tienen un sueño fragmentado tienen mayor riesgo de enfermedad cardiovascular por acumulación de colesterol en las arterias, según un estudio español.
Escrito por: Caridad Ruiz

15/01/2019

Hombre durmiendo mal  y poco

Dormir poco o mal aumenta el riesgo de la formación de acúmulos de colesterol en las arterias y por tanto de enfermedades cardiovasculares. A esta conclusión han llegado los investigadores del estudio PESA (Progresión de la aterosclerosis subclínica temprana)–CNIC–Santander que se publica en el Journal of American College of Cardiology.

En concreto, establecen que las personas que duermen menos de seis horas al día tienen un 27% más de posibilidades de tener aterosclerosis que los que lo hacen entre siete u ocho horas. Y en los que su sueño era muy fragmentado y de mala calidad, la probabilidad es un 34% mayor en comparación con los que descansan en buenas condiciones. Lo ideal para prevenir este riesgo cardiaco sería pues dormir entre siete y ocho horas al día, con una buena calidad de sueño.

La aterosclerosis es un problema causado por la acumulación de depósitos grasos y colesterol sobre las paredes arteriales, y que puede conducir a la aparición de anginas de pecho o infartos de miocardio.

Este es el primer estudio que relaciona la falta de sueño con la aparición de placas de colesterol en las arterias

En esta investigación se analizó a 3.974 empleados bancarios con una edad media de 46 años que forman parte del estudio PESA–CNIC–Santander para evaluar cómo influye en la aterosclerosis, por un lado, el número de horas que se duerme y, por otro, las interrupciones del sueño.

Los participantes se dividieron en cuatro grupos: los que dormían menos de seis horas, de seis a siete horas, de siete a ocho horas y, por último, los que lo hacían más de ocho horas. Todos ellos usaron durante una semana un actígrafo, un aparato que mide las características del sueño, es decir, la frecuencia de los despertares nocturnos y los movimientos durante el sueño. Al mismo tiempo, se sometieron a ecografías cardiacas en 3D y tomografías computarizadas (TC) para detectar enfermedades cardiacas. Además, y para afinar mejor en los resultados, se consideraron los factores de riesgo para la enfermedad cardiaca.

La falta de sueño, octavo factor de riesgo coronario

Este es el primer estudio que resalta la importancia que tiene seguir una adecuada higiene del sueño para prevenir que se formen placas de colesterol en el organismo humano y no solo en el corazón. Los estudios anteriores habían analizado y demostrado como el insomnio o los continuos despertares intervenían en otros factores de riesgo de enfermedades coronarias. Según el cardiólogo Valentín Fuster, director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), a los siete agentes que más afectan a la salud coronaria (hipertensión, colesterol alto, niveles elevados de glucosa, sedentarismo, tabaquismo y mala alimentación) se debe añadir un octavo: la falta de sueño.

El proyecto PESA–CNIC–Santander se puso en marcha en 2010 y desde entonces estudia a alrededor de 4.000 empleados del Banco de Santander en Madrid con una media de 46 años, con el objetivo de detectar la prevalencia y la progresión de las lesiones vasculares subclínicas.

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