PUBLICIDAD

Tomar lácteos enteros podría reducir el riesgo cardiovascular

Algunos expertos recomiendan reducir el consumo de lácteos enteros por su grasa saturada, pero un nuevo estudio indica que tomar tres porciones al día reduce el riesgo de muerte y enfermedades cardiovasculares.
Escrito por: Natalia Castejón

17/09/2018

Los productos lácteos enteros (yogur, queso, leche) contienen grasas saturadas, por este motivo, aunque las pautas dietéticas actuales aconsejan tomar entre dos y cuatro porciones de lácteos al día, especifican que sean bajas en grasa, como los productos desnatados o semidesnatados. Sin embargo, un nuevo estudio observacional asegura que tomar tres porciones de leche entera o sus derivados ayuda a mejorar la salud cardiovascular y a reducir el riesgo de mortalidad.

La investigación liderada por la Universidad McMaster (Canadá), que se ha publicado en la revista The Lancet, analizó las dietas de 136.384 individuos entre 35 y 70 años procedentes de 21 países distintos. Tras 9,1 años de estudio, se registraron 5.855 accidentes cardiovasculares graves y 6.796 fallecimientos. Para poder sacar conclusiones, los participantes fueron divididos en cuatro grupos según su consumo de lácteos al día: los que no tomaban lácteos (28.674 personas), los que ingerían menos de una porción (55.651), los que tomaban entre una y dos (24.423) y los que incluían en su dieta diaria más de dos lácteos (27.636).

Los productos lácteos enteros, además de grasas saturadas, también tienen grasas insaturadas, magnesio, potasio, calcio, probióticos, aminoácidos y vitaminas K1 y K2

Los resultados dejaron ver que aquellos que tomaban tres porciones al día de lácteos enteros –entendiendo una porción como un vaso de leche o un yogur de 244 g, un trozo de queso de 15 g o una cucharada de 5 g de mantequilla– tenían tasas más bajas de mortalidad y de problemas cardiovasculares que aquellos que tomaban menos de media ración de este alimento al día.

En los países con bajos o medios ingresos se toman menos lácteos

Este estudio subraya que, aunque este tipo de lácteos contenga grasas saturadas también cuenta con grasas insaturadas saludables, aminoácidos específicos, vitamina K1 y K2, magnesio, calcio, potasio y algunos probióticos. Por todo ello, y a pesar de que no se conoce la causa-efecto de la asociación, creen que debería fomentarse el consumo de este alimento especialmente en países con ingresos bajos y medios, donde se suelen tomar poco.

Norteamérica está a la cabeza de consumo de productos lácteos –con una media de 368 g por habitante al día o más de cuatro porciones– mientras que África, China, Asia meridional y sudoriental son los que menos los toman –91 g, 102 g, 147g y 37 g respectivamente–.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD