La luz azul que emiten las pantallas podría acelerar el envejecimiento

Estar muy expuesto a la luz azul de los dispositivos de pantalla podría acelerar el envejecimiento de las células de la piel y de las neuronas mediante la alteración de los metabolitos, una sustancia química clave para el funcionamiento celular.
Escrito por: Natalia Castejón

31/08/2022

Mujer viendo la pantalla azul de su dispositivo

Los dispositivos de pantallas suelen emitir luz azul, un tipo de luminosidad que está siendo estudiada por sus posibles efectos en la salud. Una reciente investigación realizada por miembros de la Universidad Estatal de Oregon (EE.UU.) ha revelado que un exceso de exposición a ella podría acelerar el envejecimiento de las células.

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Según los resultados, que se han dado a conocer en la revista Frontiers in Aging, la luz azul de ordenadores, teléfonos móviles, tablets y televisores podrían afectar de manera negativa a una amplia gama de células del organismo, como las de la piel, las células grasas y las de las neuronas sensoriales, entre otras.

Esta asociación, según los autores se debe a que este tipo de iluminación artificial podría tener la capacidad de alterar los niveles de metabolitos específicos, unas sustancias químicas que resultan cruciales para el correcto funcionamiento de las células. Las pruebas del estudio fueron realizadas en moscas de la fruta.

La luz azul podría intervenir en el funcionamiento normal de las células, haciendo que envejezcan y mueran de manera prematura

Los metabolitos también tienen la misma función en los humanos, por lo que este estudio indicaría que evitar la exposición excesiva a la luz azul podría ser una buena manera de frenar el envejecimiento. Los investigadores descubrieron que las moscas de la fruta que estaban expuestas a la luz azul activaban los genes protectores del estrés, y las que estaban en la oscuridad vivían durante más tiempo.

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Aumento en los metabolitos succinatos y bajada del glutamato

Las pruebas de la investigación consistieron en el análisis de los niveles de metabolitos en las moscas de la fruta expuestas a la luz azul durante dos semanas y compararlas con los niveles de las que habían estado completamente a oscuras. Tras ese tiempo se observó que había cambios importantes en los metabolitos succinatos, que aumentaron, mientras que los niveles de glutamato bajaron.

“El succinato es esencial para producir el combustible para la función y el crecimiento de cada célula. Los altos niveles de succinato después de la exposición a la luz azul se pueden comparar con la gasolina que está en la bomba pero no entra en el automóvil. Otro descubrimiento preocupante fue que las moléculas responsables de la comunicación entre las neuronas, como el glutamato, se encuentran en el nivel más bajo después de la exposición a la luz azul”, explica la Dra. Jadwiga Giebultowicz, principal autora del estudio.

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Esto podría indicar que las células podrían no estar trabajando a un nivel normal, lo que promovería su envejecimiento y muerte prematura. “Los LED se han convertido en la iluminación principal en pantallas como teléfonos, computadoras de escritorio y televisores, así como en la iluminación ambiental, por lo que los humanos en las sociedades avanzadas están expuestos a la luz azul a través de la iluminación LED durante la mayor parte de sus horas de vigilia”, concluye Giebultowicz.

Aunque los químicos de señalización en las células de las moscas y los humanos son los mismos, los autores han advertido que usaron una luz azul muy potente en las moscas, por lo que los humanos, al estar expuesto a una iluminación menos intensa podrían tener un daño celular menos intenso. Aun así, insisten en que hay que llevar a cabo más estudios al respecto para determinar los efectos nocivos de este tipo de luz de las pantallas.

Actualizado: 2 de septiembre de 2022

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