Sanidad advierte que la nicotina no protege frente al COVID-19

Algunos estudios sugieren que la nicotina podría proteger frente a la infección por coronavirus, pero el Ministerio de Sanidad advierte que no hay evidencias científicas de ello y recuerda que el consumo de tabaco puede agravar el COVID-19.
Escrito por: Eva Salabert

06/05/2020

La nicotina no protege frente al COVID-19

El Ministerio de Sanidad español ha advertido que no hay evidencias científicas que demuestren que la nicotina tenga efectos protectores frente al COVID-19. Esta advertencia podría parecer innecesaria, ya que los efectos perjudiciales del tabaco para la salud son de sobra conocidos, y la infección por coronavirus afecta al aparato respiratorio y puede causar neumonía y dificultades respiratorias.

Sin embargo, últimamente se han difundido los resultados de algunos estudios que sugieren que la nicotina podría tener un efecto beneficioso en el proceso de infección vírica que provoca la COVID-19, y que atribuyen a esta sustancia propiedades antiinflamatorias en los pacientes. De hecho, un reciente estudio francés señala que la nicotina podría tener un efecto protector o terapéutico contra el SARS-CoV-2, y de ahí la aclaración de las autoridades sanitarias ante el revuelo o la duda suscitada en algunos medios de comunicación.

Nicotina y COVID-19, ¿qué dice el estudio francés?

La hipótesis de que el consumo de nicotina podría proteger frente al COVID-19 se propone en el estudio A nicotinic hypothesis for Covid-19 with preventive and therapeutic implications, realizado en Francia por investigadores del hospital público de la Pitié-Salpêtrière de París y un neurobiólogo del Instituto Pasteur, y que aún no ha sido sometido a las revisiones que se exigen para que sus resultados puedan ser publicados en una revista científica.

En el trabajo se señala que el sistema olfativo es una de las vías por las que se contrae la infección por SARS-CoV-2, y el virus llegaría así al sistema nervioso central donde se encuentran las neuronas. Pero si esas neuronas tienen receptores nicotínicos, al unirse a ellos –dice este trabajo– la nicotina impediría que el virus se fijase a los receptores ACE2 de las células, dificultando así la invasión de dichas células.

La hipótesis es que si las neuronas tienen receptores nicotínicos, al unirse a ellos la nicotina impediría que el coronavirus se fijase a los receptores ACE2 de las células

Otra de las propuestas del estudio que intentarán comprobar es la posibilidad de que la nicotina disminuya la respuesta inmunitaria excesiva que experimentan los pacientes más graves, una complicación que se ha denominado 'tormenta de citoquinas' y en la que el sistema inmune del paciente desencadena una inflamación que deteriora el organismo y agrava la enfermedad.

 

La investigación se llevó a cabo en 350 pacientes hospitalizados y otros 130 que presentaban síntomas de COVID-19 más leves y habían sido atendidos en ambulatorios, en los que se analizó si fumaban más o menos que la población general de su misma edad y sexo, comparándolos con datos de 2018, y se encontró una proporción muy pequeña de fumadores entre estos pacientes.

Los propios autores han indicado que no se deben sacar conclusiones precipitadas, y que es imprescindible diferenciar entre nicotina, usada en entornos controlados, y el tabaco

Para continuar investigando la posible relación entre la nicotina y el COVID-19, los investigadores pretenden realizar tres ensayos clínicos en los que proporcionarán parches de nicotina con diferentes dosis a pacientes hospitalizados y en cuidados intensivos, y al personal sanitario.

Parches de nicotina

Sin embargo, ellos mismos han indicado que no se deben sacar conclusiones precipitadas, y es imprescindible diferenciar entre nicotina y tabaco, ya que este último contiene más de 4.000 sustancias tóxicas, y aunque la nicotina también es peligrosa para la salud y es la responsable de la adicción al tabaco, opinan que “en entornos controlados, los agentes nicotínicos podrían proporcionar un tratamiento eficaz para una infección aguda como la COVID-19”.

Fumar empeora el pronóstico de los pacientes con COVID-19

Los hallazgos del estudio no son “consistentes con lo que se ha visto en otros países”, según señaló la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado 24 de abril, porque otros estudios muestran “un incremento de la severidad de las infecciones COVID-19 entre los fumadores”.

Hay estudios que revelan que los pacientes con COVID-19 que son fumadores presentan una peor evolución de la enfermedad

También el Ministerio de Sanidad español indica que se ha comprobado que fumar empeora las enfermedades respiratorias y que muchos estudios revelan que los pacientes con COVID-19 que son fumadores presentan una peor evolución de la enfermedad, y que el consumo de tabaco eleva un 133% el riesgo de desarrollar síntomas graves en comparación con el de los no fumadores.

Los expertos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) afirman por su parte que “no existen datos científicos, ni fiables ni contrastados, que permitan asegurar que el consumo de nicotina contribuye a reducir la probabilidad de infección por coronavirus”, mientras que sí se ha comprobado que las infecciones provocadas por virus de la familia de los coronavirus son más frecuentes en fumadores que en no fumadores.

Lo que sí está confirmado es que el consumo de tabaco disminuye las defensas del aparato respiratorio, y en otros estudios se ha observado que los fumadores multiplican por 2,4 sus posibilidades de sufrir una infección por coronavirus grave y padecen insuficiencia respiratoria grave o necesitan recibir ventilación mecánica con más frecuencia que los no fumadores.

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