Usar mascarilla en interiores no será obligatorio desde el 20 de abril

Llevar mascarilla en espacios interiores no será obligatorio en España a partir del 20 de abril, excepto en las personas vulnerables, centros sociosanitarios o transportes, y será recomendable en lugares donde se concentre mucho público.
Escrito por: Eva Salabert

06/04/2022

Fin de la mascarilla en interiores

Llevar mascarilla en interiores será opcional y no obligatorio –excepto en determinadas circunstancias– a la vuelta de Semana Santa, tal y como ha anunciado Carolina Darias durante la celebración del Consejo Interterritorial en Toledo. En esta reunión la ministra ha comunicado la intención de aprobar en el Congreso la eliminación y nuevos usos de las mascarillas en interiores el 19 de abril, valorando para ello el último documento elaborado por la Ponencia de Alertas, Planes de Preparación y Respuesta del Sistema Nacional de Salud. Por ello, se espera que esta nueva norma entre en vigor el miércoles 20 de abril, una vez que sea publicada en el Boletín Oficial del Estado.

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Carolina Darias ha declarado que "gracias al altísimo nivel de inmunización de la población nuestra situación epidemiológica está en un contexto favorable y por eso, y contando con el asesoramiento de las personas expertas, he propuesto al Consejo Interterritorial que el próximo Consejo de Ministros del 19 de abril llevaremos un Real Decreto en el cual las mascarillas dejarán de ser obligatorias en los espacios interiores, salvo en algunos supuestos en los que nos parece absolutamente imprescindible que sí lo sean". "La hoja de ruta sería: 19 de abril Consejo de Ministros, 20 de abril publicación en el Boletín Oficial del Estado, y entrada en vigor el mismo día de su publicación, es decir: el 20 de abril".

En esta última propuesta de la Ponencia de Alertas, Planes de Preparación y Respuesta del Sistema Nacional de Salud de fecha 31 de marzo de 2022, a cuyo borrador tuvo acceso hace unos días el periódico El Mundo, se indica que el uso de la mascarilla solo debería seguir siendo obligatorio en estos casos concretos:

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  • Centros y servicios sanitarios como hospitales, centros de salud o farmacias, tanto para los trabajadores como para los visitantes. También será obligatoria para personas ingresadas cuando estén en espacios compartidos fuera de su habitación.
  • Trabajadores y visitantes de centros asistenciales y sociosanitarios, como residencias de mayores,  aunque no tendrán que llevar mascarilla las personas residentes.
  • Medios de transporte público, aunque no será obligatoria en los andenes ni estaciones de viajeros. También es obligatoria en transporte aéreo, por ferrocarril o por cable y en los autobuses.

El texto indica que debe hacerse un “uso responsable de la mascarilla” en:

  • Población vulnerable en cualquier situación en la que tenga contacto prolongado con personas a distancia menor de 1,5 metros.

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  • Profesores con factores de vulnerabilidad.
  • En el ámbito laboral, siempre que el trabajo deba realizarse a distancia interpersonal de menos de 1,5 metros y no pueda garantizarse la ventilación adecuada del espacio.
  • En el entorno familiar, las reuniones de amigos y celebraciones privadas. Se recomienda “un uso responsable en función de la vulnerabilidad de los participantes en la reunión”.
  • En espacios cerrados de uso público en los que las personas transitan como los comercios (centros comerciales, supermercados o pequeño comercio); espacios cerrados en los que las personas permanecen tiempo sin comer ni beber (cines, teatros, salas de conciertos, museos…) y en espacios cerrados en los que las personas permanecen un tiempo comiendo y bebiendo (bares, restaurantes, locales de ocio nocturno...).

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Cambios en el uso de mascarillas después de Semana Santa

El documento propone que “cualquier cambio en las normas de uso de mascarillas entre en vigor después de la Semana Santa de 2022”, y que la Ponencia de Alertas y Planes de Preparación y Respuesta “considera las modificaciones que se están implementando en la vigilancia y control de la COVID-19 deben realizarse de manera progresiva”.

Los expertos están de acuerdo en que el uso de la mascarilla ha sido de gran ayuda durante la pandemia por coronavirus, según destacan en el borrador. El hecho de que la población haya utilizado cubrebocas de forma masiva ha permitido disminuir la emisión de aerosoles y la exposición al SARS-CoV-2. Sin embargo, llevarla supone desventajas y “también ha tenido algunos efectos negativos”, como una menor capacidad de comunicarse y de mantener interacciones adecuadas con otras personas.

En el ámbito educativo los beneficios de la retirada de las mascarillas superan con creces los riesgos asociados a un aumento de la transmisión del virus

Los técnicos consideran ahora que gracias a que la población española ha alcanzado “altos niveles de inmunidad durante la última onda pandémica” y que esto ha permitido que se produjese “una disminución drástica de los casos graves y de la letalidad” ha llegado el momento de establecer un cambio en la epidemiología del COVID-19.

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“En el contexto epidemiológico y de inmunidad de la población, parece adecuado comenzar a reevaluar las medidas no farmacológicas para reducir la transmisión, a la vez que se mantiene la protección a las personas vulnerables y así ir recuperando la normalidad en aquellos contextos en los que se estime que el balance riesgo beneficio pueda justificarlo”, indica el documento.

Uso de mascarilla por personas vulnerables y en situaciones especiales

Los adultos mayores de 60 años, todas aquellas personas que presenten inmunodepresión (pacientes trasplantados, siguiendo un tratamiento de quimioterapia, etcétera), así como las mujeres embarazadas, se consideran vulnerables, y en su caso la Ponencia de Alertas, Planes de Preparación y Respuesta recomienda que no utilicen la mascarilla en su domicilio, pero sí lo hagan “en cualquier situación en la que tenga contacto prolongado con personas a distancia menor de 1,5 metros”.

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En el ámbito educativo, sin embargo, los técnicos que han elaborado el documento consideran que los beneficios de la retirada de las mascarillas superan con creces los riesgos asociados a un aumento de la transmisión del virus, y por ello su consejo es que los alumnos no utilicen la mascarilla, aunque sí recomiendan “el uso de mascarillas a profesores con factores de vulnerabilidad y de acuerdo a recomendaciones específicas en el marco de su ámbito laboral”.

En otros ámbitos, en concreto en centros sanitarios asistenciales y centros sociosanitarios, como las residencias de mayores, el documento recomienda “el uso obligatorio de mascarilla en trabajadores y visitantes, así como en las personas ingresadas en los centros sanitarios asistenciales cuando estén en espacios compartidos fuera de su habitación”. También considera que debe seguir siendo obligatorio llevar mascarilla en los medios de transporte, ya que en ellos “se concentra mucha población en espacios pequeños, con poca distancia interpersonal, a veces durante largos periodos de tiempo”.

En el entorno laboral, serán las empresas las que deberán tomar la decisión respecto al uso de mascarillas en sus instalaciones. “La Ponencia de Alertas, Planes de Preparación y Respuesta recomienda que la necesidad del uso de mascarillas en el entorno laboral sea valorada por los servicios de prevención de riesgos laborales en función de los resultados de una evaluación de riesgo específica. Se recomienda su uso siempre que el trabajo deba realizarse a distancia interpersonal de menos de 1,5 metros y no pueda garantizarse la ventilación adecuada del espacio”, propone el texto.

Actualizado: 19 de abril de 2022

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