Asocian el COVID persistente con una alteración del microbioma oral

Descubren que los pacientes con COVID-19 persistente tienen alterado el microbioma oral, en el que abundan las bacterias que inducen inflamación, lo que podría explicar por qué siguen teniendo síntomas tras eliminar el virus.
Escrito por: Eva Salabert

26/10/2021

Microbioma oral influye COVID prolongado

El microbioma oral de las personas cuyos síntomas de COVID-19 se prolongan en el tiempo presenta una cantidad significativamente mayor de bacterias que promueven inflamación, lo que sugiere que la alteración del microbioma oral podría contribuir al COVID persistente, según revela un nuevo estudio de la Facultad de Medicina de UMass Chan, en Worcester, Massachusetts (Estados Unidos).

Los pacientes con COVID persistente o prolongado experimentan síntomas que no es posible explicar por otra causa y que se mantienen durante más de 10 semanas tras pasar una infección aguda por SARS-CoV-2. Aunque el virus ha desaparecido, los pacientes siguen manifestando diversos síntomas (se han identificado ya más de 200), entre los que destacan las cefaleas, un cansancio extremo, alteraciones de la memoria, confusión mental, debilidad muscular y dolores musculares o articulares.

Los científicos siguen buscando las razones por las que ocurre esto. Según ha declarado el Dr. John P. Haran, profesor asociado de medicina de emergencia y microbiología y sistemas fisiológicos y director clínico del Centro de Investigación del Microbioma en UMass Chan: “Hay sugerencias de que el sistema inmunológico innato puede estar sobreestimulado por COVID. No está claro por qué, pero una vez que el SARS-CoV-2 se ha eliminado, el sistema inmunológico parece seguir activo. Lo que encontramos es una clara señal biológica que asocia un cambio en el microbioma oral con síntomas de COVID prolongados. Esto sugiere que el microbioma podría estar desempeñando un papel en el COVID prolongado, y es un mecanismo que merece más estudio”.

Desequilibrio en el microbioma, factor de riesgo de COVID prolongado

El microbioma oral está integrado por unos cientos de especies diferentes de bacterias que pueden influir en nuestro estado de salud, ya que los alimentos pasan por la boca antes de llegar al estómago para ser digeridos, y es una zona donde el sistema inmune se encuentra con el mundo exterior. Un desequilibrio en el microbioma oral puede provocar inflamación, y otros problemas de salud; de hecho, las alteraciones de este microbioma oral se han relacionado con la enfermedad crónica de las encías y también pueden afectar a la salud del microbioma intestinal.

“El microbioma oral influye en cómo el sistema inmunológico responde al COVID por lo que un microbioma proinflamatorio podría provocar síntomas prolongados incluso después de que se elimine el virus”

“El microbioma en nuestra boca es algo con lo que vivimos en equilibrio todos los días”, ha explicado Haran. “El sistema inmunológico innato lo mantiene funcionando sin problemas. La alteración de este equilibrio puede afectar el sistema inmunológico innato y, a través de él, la salud y la enfermedad. Para los pacientes que padecen síntomas prolongados de COVID, el microbioma cambia a un estado muy proinflamatorio”.

El Dr. Evan Bradley, profesor asistente de medicina de emergencia y coautor del estudio, ha añadido: “Creemos que el microbioma oral influye en cómo el sistema inmunológico de un individuo responde al COVID y, por lo tanto, un microbioma proinflamatorio podría provocar síntomas prolongados incluso después de que se elimine el virus. También es posible que en algunas personas el COVID impulse un cambio en el microbioma hacia un perfil proinflamatorio, que conduce a síntomas prolongados”.

Conexión entre microbioma oral, inflamación y COVID persistente

Haran y Bradley tomaron muestras (hisopos orales y de sangre) de 164 pacientes que acudieron a urgencias con infección por coronavirus durante un período de nueve meses, y a los que también se sometió a la prueba de COVID. De los 164, 84 dieron positivo para COVID por PCR e ingresaron ​​en el hospital para recibir tratamiento. De estos, se realizó un seguimiento a 27, tanto a las cuatro, como a las 10 semanas, y 14 pacientes de este grupo experimentaron síntomas continuos a las cuatro semanas desde el inicio de la enfermedad, mientras que los otros 10 pacientes presentaron síntomas durante más de 10 semanas. En promedio, los pacientes experimentaron 45,8 días de síntomas.

Empleando la secuenciación del genoma completo y algoritmos avanzados los investigadores consiguieron identificar la composición de bacterias en el microbioma oral de los pacientes con síntomas persistentes, y entre los cientos de especies de bacterias identificadas, observaron 19 que abundaban en los pacientes con COVID-19 sintomático en curso, y que no aparecieron en otros pacientes.

Algunos casos de COVID de larga duración se asemejan a la encefalomielitis miálgica o síndrome de fatiga crónica, que se caracteriza por una fatiga crónica de al menos seis meses de duración que afecta a la capacidad de llevar a cabo las tareas cotidianas, y suele provocar problemas de memoria y concentración. Este trastorno se relaciona también con la inflamación crónica como desencadenante de los síntomas.

“Existe una asociación entre el microbioma oral, la inflamación y el COVID prolongado que no entendemos”, ha señalado Haran. “Al tratar de comprender, prevenir y tratar el COVID prolongado, esta asociación es algo que debe explorarse más a fondo. Para eso, necesitamos un estudio longitudinal más grande con más voluntarios y más datos”.

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