Fumar o vapear aumenta el riesgo de contraer o propagar el coronavirus

Sanidad advierte que fumar o vapear aumentan el riesgo de contraer el coronavirus o propagarlo, ya que exhalar el humo o el vapor puede expandir el virus, y quitarse la mascarilla y el contacto de los dedos con la boca actúan de transmisores.
Escrito por: Natalia Castejón

02/07/2020

Fumar o vapear aumenta el riesgo de contraer o propagar el COVID-19

Fumar y vapear son actos adictivos que perjudican la salud, promoviendo la aparición de enfermedades e incluso aumentando el riesgo de una muerte precoz. Además de estos peligros asociados a los cigarrillos tradicionales y electrónicos, el Ministerio de Sanidad de España ha dado a conocer un informe en el que se recogen los nuevos riesgos de este mal hábito asociados al coronavirus.

En el documento, que lleva por título Posicionamiento en relación al consumo de tabaco y relacionados durante la pandemia por la COVID-19, y que ha sido aprobado por la Comisión de Salud Pública del Sistema Nacional de Salud, se indica que además de los daños a la salud que puede generar el tabaco, también hay que tener en cuenta que aumenta el riesgo de infectarse con el SARS-CoV-2.

El humo generado al fumar puede contener carga viral del SARS-CoV-2 y expandirse con facilidad en el entorno, lo que supone un riesgo para las personas cercanas

Las probabilidades de adquirir o propagar la infección se incrementan porque para llevar a cabo el acto de fumar o vapear hay que quitarse la mascarilla protectora, aumentando el riesgo de contagio propio o de contagio a los demás, pues el vapor generado puede expandir las gotitas respiratorias con carga viral. Además, también tendrán que acercar sus dedos a la boca, lo que supone un riesgo muy elevado de contagio si en ellas hay carga viral. Por ello, recomienda adoptar unas medidas especiales de higiene si se va a fumar.

Medidas preventivas contra el coronavirus para fumadores

Entre ellas indican que las personas que vayan a fumar o vapear deberán evitar hacerlo en ambientes comunitarios y sociales, y establecen que en caso de hacerse, sea en espacios abiertos y separados, extremando las medidas de higiene personal con un lavado de manos antes y después de manipular los cigarrillos o vapeadores. Respecto al uso de los cigarrillos electrónicos o vapeadores, algunas comunidades autónomas ya están desarrollando su propia normativa.

No hay que olvidar que el tabaquismo también interfiere de manera directa en el transcurso de la COVID-19, pues empeora el curso de las enfermedades respiratorias y es un factor de riesgo importante para desarrollar enfermedades oncológicas, cardiovasculares o diabetes, entre muchas otras patologías.

Según han recogido en el documento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha subrayado que existe una creciente evidencia de que el consumo de cigarrillos electrónicos causa efectos secundarios en pulmones, corazón y vasos sanguíneos, lo que podría aumentar el riesgo de complicaciones severas por la Covid-19. Lo mejor para evitarlo es dejar de fumar, como ya ha hecho durante el confinamiento casi un 7% de los españoles.

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