El 55% de los españoles no se pondría la vacuna del COVID-19 por ahora

Según los datos de un nuevo estudio del CIS sobre los efectos del COVID-19 en la población, el 55% de los españoles no se vacunarían hasta no conocer los efectos del fármaco, y la mayoría se siente afectada en el plano emocional y familiar.
Escrito por: Natalia Castejón

04/12/2020

Persona rechazando la vacuna del Covid-19

Desde que comenzó la pandemia de COVID-19 en el mundo uno de los mayores deseos de la población ha sido el descubrimiento, y ahora la aprobación, de una vacuna eficaz contra el coronavirus. Sin embargo, según la nueva encuesta dada a conocer el viernes por el CIS nada menos que el 55,2% de la población española no se pondría esta vacuna aún sin conocer antes los posibles efectos que tendría en las personas.

Este ha sido uno de los más interesantes hallazgos encontrados en el estudio Efectos y consecuencias del coronavirus (II) que ha sido llevado a cabo por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) tras realizar una encuesta telefónica de 31 preguntas a 2.131 personas de 872 municipios y 50 provincias España.

El COVID-19 ha alterado nuestra salud mental, el 73,8% de los españoles se siente más intranquilo, el 64,1% más agobiado y el 62,3% ansioso

El COVID-19 no deja de acaparar portadas de prensa y de abrir telediarios, y es que se ha convertido en un tema de interés público, según el estudio del CIS, el 82,9% de los encuestados ha declarado estar informado de los últimos avances de la vacuna contra la infección, aunque solo el 32,5% estaría dispuesto a que se le administrase el fármaco en este momento. Destaca también que más de un 8% no estaría dispuesto a vacunarse en ningún caso.

Más problemas de salud mental por el COVID-19

Toda esta situación ha cambiado nuestras vidas en mayor o menor medida, pues tal y como se muestra en la encuesta, el 44,4% manifiesta que su familia directa, como abuelos, padres, hijos, nietos o hermanos, se han visto bastante afectados por la pandemia, y un 11,7% señala que les ha impactado gravemente.

Los principales aspectos en los que se han visto afectadas las familias de los encuestados han sido en las relaciones y formas de vivir (49,8%), seguidas de los aspectos emocionales (40,8%) y de los problemas laborales (40,5%). Todos estos cambios han causado efectos en nuestra salud mental, de hecho, nada menos que el 73,8% se sienta más intranquilo, el 64,1% más agobiado y el 62,3% ansioso.

Las residencias preocupan a la población

Esto, además de ser por la enfermedad en sí misma, también se ha generado de situaciones derivadas de la alerta sanitaria. En marzo se limitó la libre circulación de la población, estableciendo un confinamiento domiciliario obligatorio. Con motivo de este encierro son muchos los que han tenido discusiones con su familia o convivientes, por ejemplo, el 22,2% de los encuestados se ha encontrado en algún momento en una situación tensa con familiares, incluso un 15,2% ha admitido que el enfrentamiento subió de nivel llegando a los gritos.

Las residencias de mayores preocupan a nada menos que el 86% de las personas del estudio, a pesar de que el 80,8% de ellos no tiene ningún familiar en estos centros socio-sanitarios. Entre lo que más inquieta a los ciudadanos españoles es que los mayores se contagien con el virus SARS-CoV-2 (20,7%) y que estén solos y aislados (11,5%). Además, llama la atención que el 26,4% crea que las residencias de mayores deben ser intervenidas por el Estado, mientras que el 28.1% cree que debería hacerse cargo las comunidades autónomas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD