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El cáncer de mama perturba la percepción que la mujer tiene de sí misma y de su vida. El tratamiento del tumor puede afectar a la respuesta sexual ocasionando lo que se llama disfunciones sexuales, que pueden ser psicológicas y físicas, causadas por una menor circulación sanguínea en la zona pélvica por la falta de estrógenos. Un estudio publicado en Psychooncology realizado en la Universidad de Córdoba, mostraba que el 86% de las pacientes supervivientes de cáncer de mama que habían recibido quimioterapia sufría disfunción sexual a causa de la ansiedad.

Síntomas de disfunción sexual en mujeres con cáncer de mama

Las mujeres con cáncer de mama, tanto si se encuentran en tratamiento para combatir la enfermedad, como si ya la han superado, pueden sufrir una serie de secuelas que afecten a su vida sexual, como:

  • Falta de deseo sexual: a veces está provocada por la ansiedad y el miedo a las recaídas que experimentan algunas mujeres que ya han superado el cáncer, o por los problemas de imagen y de la autopercepción si han sido sometidas a una mastectomía, o aún no han recuperado el cabello.
  • Dificultad para lograr la excitación sexual: el tratamiento hormonal con tamoxifeno o los inhibidores de la aromatasa se ha relacionado con la dificultad para lograr la excitación y el orgasmo, aunque algunos estudios consideran que en realidad se debe a la sequedad vaginal que produce.
  • Menor respuesta al orgasmo: la dificultad para alcanzar el clímax también puede estar provocado por la menopausia inducida por los tratamientos.
  • Dispareunia o dolor durante el coito: normalmente suele tener su origen en la falta de lubricación vaginal que provocan los tratamientos antiestrogénicos con tomaxifeno o inhibidores de la aromatasa.
  • Pérdida de atractivo sexual: la mastectomía influye negativamente en la percepción de atractivo sexual de la mujer, por lo que es común que experimente reparo o vergüenza a mostrarse desnuda frente a la pareja.

Tratamiento de la disfunción sexual asociada al cáncer de mama

Es importante tratar los problemas de disfunción sexual que experimentan las pacientes con cáncer de mama, o las personas que han sobrevivido a esta enfermedad pero padecen estas secuelas, porque ello redundará en un mayor bienestar emocional y físico. Para ello, te ofrecemos algunas recomendaciones:

  • Pedir información: conocer las consecuencias de los tratamientos ayuda a focalizar la causa de estas disfunciones sexuales y permite abordarlas con mayor eficacia.
  • Terapia sexual: entre otras medidas, el especialista en sexología informará sobre los cambios que se producen a nivel fisiológico y psicológico, y puede proponer ejercicios que faciliten la recuperación de la actividad sexual de manera progresiva, o juegos de estimulación sexual que faciliten la respuesta al orgasmo. Para tratar la dispareunia asesorará sobre posturas que permitan a la mujer controlar la penetración y disminuir el dolor y el temor al mismo.
  • Uso de lubricantes: para tratar la sequedad vaginal y el dolor que pueden provocar en este caso las relaciones sexuales. Antes de usarlos, hay que preguntar al oncólogo o al ginecólogo, dado que algunos contienen hormonas contraindicadas en las pacientes de cáncer de mama.
  • Lencería o atenuar la luz: si por culpa de la mastectomía la mujer no se ve capaz de mostrarse desnuda, y hasta que lo supere, puede recurrir a la lencería que le ayude a minimizar el impacto, o disminuir la intensidad de la luz.
  • Juegos sexuales: para reactivar el deseo sexual se puede recurrir a juegos preparatorios, fantasías eróticas o dispositivos sexuales, preparar un ambiente íntimo en el que intervengan todos los sentidos, con música, olores, baños relajantes…

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